¿Jabón o spray?

El ingeniero David Whitlock lleva 12 años sin ducharse y lo hace por la ciencia

Todo lo que nos rodea contiene bacterias, casi nada se salva. Nuestro cuerpo esta las 24 horas de los 365 días del año en continua exposición a ellas. Algunas simplemente generan compuestos malolientes y otras puede infectar al organismo, muchas veces de gravedad.

Es por esta razón que se debe tener una constante higiene personal. Pero, desde hace ya unos años, se comprobó que la higiene excesiva puede resultar perjudicial para la piel.

Una empresa llamada AOBiome, gracias a esa revelación, lleva años ofreciendo al mercado un spray de bacterias inofensivas llamado: Mother Dirt. La función del spray es que estos microorganismos no dañinos desplacen a las que sí son perjudiciales y están alojadas en nuestro cuerpo.

El ingeniero del Instituto Tecnológico de Massachussets, David Whitlock, aseguró en una reciente entrevista que hace 12 años que no se baña.

Whitlock se rocía la piel dos veces al día con este spray (transparente y con sabor a agua) y a veces, si es realmente necesario, reconoce que utiliza una esponja humedecida con agua. Pero nada más.

La bacteria viva que contiene el spray se conoce comúnmente con el nombre Nitrosomonas eutropha. Es una especie que se encuentra en el suelo o en el agua no tratada y actúa como si fuera un desodorante, un limpiador o como un potenciador del sistema inmune de manera natural. La Nitrosomonas eutropha funciona nutriéndose del amonio del sudor y transformándolo en nitritos y óxido nítrico.

La compañía, en el futuro, se dedicará a la realización de pruebas para descubrir otros de los beneficios de sus productos, por ejemplo: para el tratamiento del acné.

Este tipo de tratamientos basados en extractos de bacterias son utilizados por reconocidas compañías cosméticas como L´Oréal, Clinique y Esteé Lauder.

Si se toman en cuenta las acciones de David Whitlock, se podría decir que el spray realmente podría remplazar los métodos cotidianos de higiene. Sin embargo, según la reprortera Julia Scott de The New York Times Magazine, se pudieron observar cambios en el olor corporal y en la textura del cabello, luego de pasadas dos semanas. Pero, por otra parte, la piel "se hizo más suave y tersa" y notó que los poros comenzaron a cerrarse paulatinamente.