¿Internet nos hace más felices?

Investigadores israelíes evaluaron cómo la red incide en la satisfacción de vida de sus usuarios
De acuerdo con el vox populi, internet es una suerte de parásito social, que se alimenta de nuestra confianza, decencia y buen humor. Nos ha llenado de ansiedad y miedo de perdernos algo, nos ha hecho falsos, nos ha arruinado el amor y la intimidad.

También, según una investigación reciente, nos ha hecho más felices como sociedad.

Titulado "Satisfacción de vida en la era de internet", que se publicará en la revista Computers in Human Behavior, es el primer estudio a larga escala sobre el impacto de internet en la satisfacción personal. Los investigadores, ambos miembros de universidades israelíes, analizaron casi una década de datos arrojados por la Encuesta Social Anual realizada en Israel y que reúne respuestas de más de 70 mil personas.

A través de una serie de modelos estadísticos, fueron capaces de aislar la relación específica entre la adopción de internet (que sucedió en la década pasada) y la satisfacción de vida (que aumenta ligeramente en la mayoría de las personas y se mantiene estable en los adultos mayores).

En resumen, los usuarios de internet están más satisfechos con su vida que los no usuarios, y la adopción de internet en la década pasada impactó de manera positiva en eso. Esos efectos son especialmente pronunciados en ancianos, en personas humildes, enfermas o discapacitadas.

"Si las personas mayores, personas con ingresos bajos y aquellos que sufren de problemas de salud son capaces de efectivamente usar todas las opciones ofrecidas por internet", afirman los investigadores, "ellos podrían experimentar una mayor satisfacción de vida a largo plazo y avanzar hacia una sociedad más prospera".

Por supuesto, el estudio no es perfecto. De hecho, se basa en información que se restringe a Israel. Sin embargo, los investigadores afirman que aguardan la incorporación de información más confiable.
De cualquier manera, esto podría ayudar a responder esa gran pregunta sobre el rol de internet en nuestras vidas, un rol que ha sido frecuentemente minimizado y demonizado.

Mientras que la literatura científica no ha logrado demostrar de manera concluyente que el uso de internet incrementa la satisfacción individual, por lo menos hay muchos más indicios de que sí lo hace, antes de que no. Por supuesto que mirar por horas fotos en Instagram da la sensación de que la vida es un poco superficial, estar a cargo del perfil de una empresa en Facebook puede ser estresante, y perder horas y horas mirando porno o jugando a League of Legends puede tener efectos antisociales.

Pero esos daños son eclipsados, una y otras vez, por los beneficios psicológicos de internet. Ejemplos de ello es tener acceso a información sobre literalmente cualquier tema, sin mencionar a la enorme comunidad de extraños, familiares y amigos con los que se tiene contacto.

Mientras la red se enraíza más en nuestras vidas, por supuesto, más la damos por sentado. Pero puede ser el momento de ponerla en perspectiva: las fotos de las vacaciones de otras personas pueden generar un poco de envidia, ¿pero qué sentiríamos si ni siquiera tuviéramos internet?

Fuente: Caitlin Dewey / The Washington Post