Inconformidad por los términos de Oculus Rift

Los lentes de Facebook ya se enviaron a sus compradores, quienes expresaron su molestia por las condiciones de uso
Los Oculus Rift se comenzaron a enviar a sus compradores, quienes habían tenido que pedirlos en enero de este año. Y así como están disponibles las gafas de realidad virtual de Facebook, también lo están los términos y condiciones (ToS), eso que casi nadie lee y se aceptan automáticamente.

En el apartado dedicado a Privacidad en los ToS, que han sido objeto de polemización a partir del descubrimiento de Gizmodo, se explican los tipos de información que recogen del usuario. Una es la información que se otorga en el registro; la otra es la que ha generado polémica: la información que "automáticamente" recogen del usuario cuando utiliza los servicios (su plataforma, su software, sus aplicaciones, su contenido y también los dispositivos físicos).

Además de usar esos datos para ofrecer mejores servicios, hay una razón fundamental para la empresa: vender productos. Así se expresa en la Política de privacidad:

"Utilizamos la información que nos proporcionas para enviarte mensajes promocionales y otro contenido tanto fuera como dentro de nuestros servicios. También utilizamos esta información para medir cómo los usuarios responden a nuestros esfuerzos de marketing"

A su vez, Facebook puede usar el contenido que generen sus usuarios con Oculus; y, a pesar de que sostienen en los ToS que el contenido seguirá permaneciendo al usuario, se reservan el derecho de utilizar esos contenidos para lo que ellos quieran, sin ningún rédito para el verdadero dueño.

"Al enviar Contenido de Usuario a través de los Servicios, otorgas a Oculus el derecho internacional, irrevocable (...), ejemplo: podemos otorgar este derecho a otras personas) para usarlo, copiarlo, mostrarlo, almacenarlo, adaptarlo, mostrar públicamente...", dice el apartado de las condiciones que refiere a los contenidos.