Imágenes fantasmales en tu smartphone

La historia de la fotografía de espíritus comenzó con la invención de la cámara y continúa con cada avance tecnológico

Holly Hampsheir, de 12 años, agarró su iPhone para fotografiar a su prima Brook en el Palacio de Hampton Court, en Londres. Al otro día descubrieron que Brook no era la única en la foto. Una mujer alta, gris y cubierta con una capa, estaba allí. Sin embargo, en una segunda foto la señora no aparece.

¿Cómo es posible?

Al contrario que con el carrete analógico, los teléfonos inteligentes toman las fotos por etapas, de la misma forma que un escáner se mueve a lo largo de una hoja y esto es lo que puede producir "fantasmas", se explicó en BBC.

Tomar una foto con un smartphone es un proceso lento, sobre todo si el lugar es oscuro ya que los sensores de la cámara necesitan más tiempo para capturar la información. El resultado: cualquier cosa que se mueva mientras se toma la fotografía puede aparecer distorsionada.

"Yo creo que hay muy pocas fotos que pueden ser consideradas prueba de algo paranormal", dice Alan Muerdie, presidente del Club de Fantasmas, el grupo más antiguo de investigación paranormal fundado en 1862.

Un negocio lucrativo

Durante las décadas de 1850 y 1860 muchos fotógrafos que experimentaron con nuevos efectos como la doble exposición notaron que podían explotar esas técnicas para obtener beneficios económicos.

Lord Combermere

El Primer espíritu fotogénico

El estadounidense William Mumler fue el primero en fotografiar un fantasma a principios de 1860.

En la imagen aparecía su primo muerto y como los expertos tuvieron dificultades para encontrar algo falso en la fotografía, Mumler aprovechó la situación. Levantó un negocio alimentado por los familiares de los fallecidos en la guerra civil estadounidense que buscaban conectarse con sus seres queridos.

Mumler

Para lograr esas fotografías es probable que colocara una placa de vidrio positivada con la imagen de los muertos frente a la placa sin utilizar para fotografiar a sus clientes.

Con esta técnica de doble exposición Mumler capturaba la imagen del cliente en cuestión y también la imagen fantasmal de la placa de vidrio situada delante.

La mujer marrón

Una silueta vaporosa con forma de mujer es lo que se ve en la foto de una gran escalinata en Norfolk, Inglaterra, tomada en 1936 por Hubert Provand y su asistente Indre Shira.

mujer marron.jpg

La fotografía se publicó en la revista Country Life con el título "La mujer marrón". Algunas personas creyeron que se trataba de Lady Dorothy Townshend, de la cual se decía que tenía poseída la casa desde su misteriosa muerte en 1726.

Sin embargo, en 1937 la Sociedad para las Investigaciones Físicas concluyó que la imagen era el resultado de sacudir la cámara durante una exposición de seis segundos.

A pesar del conocimiento de estos trucos, todavía mucha gente cree que se puede capturar espíritus con una cámara.