Hollywood inspira al soldado del futuro

Los diseñadores de trajes como el de "Robocop" y "Iron Man" ahora trabajan para el gobierno estadounidense para crear uno de verdad para el ejército
En varias oportunidades, los diseñadores de Legacy Effects han sido nominados al Óscar por equipar a guerreros de películas tan memorables como Terminator, Robocop, Iron Man y Capitán América. Ahora la compañía trabaja en lo que parece una misión imposible: construir un traje similar al del superhéroe Iron Man para proteger y propulsar a las tropas de Estados Unidos (EEUU), enfundándolas en una armadura equipada con un ágil exoesqueleto que permita a los soldados cargar con cientos de kilos de peso.

De esta forma, las impresoras 3D que produjeron la armadura roja y dorada de Robert Downey Jr para su saga de películas como Iron Man fabrican ahora piezas para un prototipo del Pentágono. Hace poco, las autoridades del ejército examinaron tres diseños, dando el primer paso en un proyecto del Comando de Operaciones Especiales de EEUU para crear una nueva generación de armaduras protectoras en los cuatro próximos años.

“Intentamos ser revolucionarios”, explica Mike Fieldson, el responsable militar del proyecto conocido como TALOS o Tactical Assault Light Operator Suit (uniforme ligero para misiones de asalto táctico).

A la aventura se une un extenso equipo de bioingenieros, veteranos del ejército, expertos en tecnología y una firma de investigación canadiense que busca soluciones analizando los secretos de la armadura de los insectos. Entre las compañías implicadas hay fabricantes de accesorios, pequeñas firmas de tecnología y gigantes de la defensa como Raytheon, Lockheed Martin y General Dynamics.

El problema del peso y la energía


El traje podría cambiar el sistema de combate del ejército estadounidense. Durante años, las fuerzas americanas han trabajado para reducir el peso de la carga que transportan en las zonas de guerra de Irak y Afganistán (más de 56 kilos en algunas misiones). Los desarrolladores del traje de Iron Man dicen que podría pesar hasta 181 kg, lo que requiere un exoesqueleto motorizado para que las tropas se muevan con rapidez y agilidad.
Hollywood ha hecho la armadura de Iron Man increíblemente delgada, ligera, ágil y con un consumo extremadamente bajo”, señala Russ Angold, cofundador de Ekso Bionics

El problema es que los exoesqueletos actuales no sirven. “Hollywood ha hecho la armadura de Iron Man increíblemente delgada, ligera, ágil y con un consumo extremadamente bajo”, señala Russ Angold, cofundador de Ekso Bionics, una empresa de California especializada en el diseño de exoesqueletos para uso médico.

El Comando de Operaciones Especiales lleva gastados hasta el momento unos 10 millones de dólares. Al no ser un programa especial del Pentágono, no existe un presupuesto fijo. Eso preocupa a algunos políticos y el Comité de Servicios Armados del ejército solicitó recientemente un informe de gastos.

Uno de los mayores obstáculos es la energía. En la ficción, Tony Stark, el empresario que viste el traje de Iron Man, diseña el “reactor ARC” (que lleva en su pecho) para alimentar la armadura. Pero no existe un equivalente a esa fuente energética en la vida real.

Los investigadores del Pentágono calculan que necesitan baterías con un peso de 165 kilogramos para alimentar el tipo de traje que los desarrolladores tienen en mente. Los investigadores estudian como sustituto un pequeño motor diseñado para drones.

 



 

Vía Expansión.

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