Hackers de alquiler

¿Espiar a una pareja? ¿Conseguir una contraseña? Para toda necesidad hay un pirata listo para trabajar
"Creo que mi esposa tiene un amante. He tratado de espiar sus cuentas sin éxito, así que tenemos que ser muy discretos”, aclara un usuario de Hacker’s List al ofrecer US$?1.000 a quien le haga el trabajo sucio: hackear el Facebook y los SMS de su pareja. Allí se ofrece entre US$?50 y US$?70 para obtener la contraseña de Facebook de una supuesta novia, hasta US$?300 por la clave de una cuenta de Gmail y la misma cantidad para hackear el combo de Messenger y WhatsApp. Otro usuario paga hasta US$?1.000 por borrar de YouTube un video ofensivo realizado por un exempleado.

El sitio, creado por Charles Tendell, un especialista en sistemas de 32 años, conecta a personas que desean contratar un “hacker ético” para resolver sus problemas informáticos, lo que constituye una tendencia creciente en internet al filo de la ilegalidad. En Hacker’s List hay 1.560 técnicos registrados y más de 4.300 trabajos ofrecidos (casi nueve de cada 10 casos son de índole “personal”). Neighborhood Hacker es un servicio similar.

Según explicó Pablo Ramos, jefe de investigación en ESET Latinoamérica, el hacker se mantiene de un lado de “la moral, las leyes y la ética”. Si cruza la línea, es decir “viola la privacidad de otra persona, una ley o tiene un fin delictivo, no es un hacker, es un cibercriminal”. Y agregó: “Algunas personas buscan gente que los ayude a recuperar contraseñas, a configurar los sistemas o incluso a acceder a cuentas cuyas contraseñas han perdido hace tiempo y contienen información personal. Pero también existe una demanda por ‘acciones’ relacionadas con delitos informáticos”.

Hacker’s List, en teoría, garantiza la revisión y cancelación ante la falta ética de los pedidos, al tiempo que los técnicos deben iniciar sesión con sus cuentas de Facebook. Pero esto no descarta que se incluyan pedidos ilegales. En este sentido, un usuario ofrece hasta US$?500 por vulnerar un sitio web, otro promete pagar hasta US$?1.000 para alterar sus calificaciones en la página de su universidad y otro pone la misma cantidad para piratear cuentas bancarias alojadas en Uzbekistán y transferir dinero a la suya.

¿Cuál es el precio por otros servicios? Escribir comentarios positivos y borrar los malos (y también despacharse contra la competencia) de sitios de venta online cuesta aproximadamente US$?350. El precio por clases particulares de piratería –para ejecutar ataques de denegación de servicio o DDoS, por ejemplo– ronda los US$?20. Lo más económico es comprar una contraseña de Netflix: US$?1,25.

Thomas GA Brown, experto estadounidense en propiedad intelectual, dijo una vez al New York Times: “Los hackers de alquiler (al entrar en contacto con individuos sin formación en informática pero que tienen un mal propósito entre manos) reducen las barreras de entrada a la cibercriminalidad”.

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