Guerra de sexos entre escorpiones

El investigador Carlos Toscano-Gadea dictará hoy una conferencia sobre las historias de amor y violencia entre machos y hembras, en el marco de la jornada de puertas abiertas del Clemente Estable


Una investigación en etapa de desarrollo y con 15 años de antigüedad busca entender el comportamiento sexual de los escorpiones. Carlos Toscano-Gadea encabeza este proyecto a largo plazo en un laboratorio repleto de cajas de cristal y peceras con especies de todo tipo en el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE).

En Uruguay existen varias especies de escorpiones, pero hasta hace poco no se conocían demasiado. En los últimos años, algunas investigaciones sacaron a la luz comportamientos reproductivos muy interesantes que motivaron a seguir.

“En algunos casos tenemos conocido su comportamiento sexual pero queremos verlo más allá de lo descriptivo”, sostuvo Toscano-Gadea. El comportamiento sexual se conoce bastante bien en muchas especies de escorpiones del mundo, pero en proporción el número es bastante insignificante: de más de 1.600 se maneja información de no más de 40. El estudio del comportamiento sexual comenzó recién en la década de 1950, con un importante peso de la comunidad científica uruguaya.

Escorpiones celestes


La principal línea de investigación encabezada por Toscano-Gadea se centra en cinco especies uruguayas y otras ocho argentinas. De las primeras, tres son endémicas de Uruguay, es decir, solo habitan en nuestro territorio.

En suelo uruguayo, el lado sureste es una de las zonas más interesantes en materia de estos artrópodos. Se destacan Rocha, Lavalleja, Maldonado y Canelones fundamentalmente, aunque hay una especie que incluso puede llegar a parte de Montevideo.

La reproducción de los escorpiones es por demás compleja. Por ejemplo, dependiendo de sus necesidades, estos pequeños animales pueden ser sexuados o partenogenéticas, o sea, tener la capacidad de generar descendencia sin machos de por medio. Por si esto fuera poco, se trata de animales que tienen origen acuático, por lo que la transferencia espermática se da de forma indirecta. El macho tiene que depositar una estructura que contiene el esperma fuera de su cuerpo y después llevar allí a la hembra para que se produzca la transferencia.

El macho lo que hace es dejar pegada la estructura en distintas superficies, por ejemplo en una piedra. Ahí adentro está su esperma. Acto seguido, procede a convencer a la hembra mediante una danza o una serie de comportamientos que se podrían llamar de seducción o convencimiento, para atraerla y acercarla sobre la mencionada estructura. Finalmente, mediante una serie de movimientos que también son muy complejos, el macho logra que el esperma ingrese en los genitales de la hembra y ahí sí se concreta la transferencia.

Violencia y amor


Lo que ocurre con los escorpiones es una constante guerra entre los sexos por decidir quién elige la pareja reproductiva, si el macho o la hembra. En eso también hace énfasis el estudio.

Las dos grandes teorías actuales de índole sexual que se ponen bajo la lupa con esta investigación son: la coerción sexual antagonista, en donde se habla de cierta coerción por parte del macho a la hora de lograr la reproducción,  y la elección críptica femenina, en donde es la hembra la que decide si realmente acepta o no copular con determinado macho.

En todos estos años, a través de la observación de esa lucha constante entre machos y hembras, se han observado fenómenos interesantes en el comportamiento sexual de muchos tipos de escorpiones. Uno de los más llamativos es el "pinchazo sexual".

Conjuntamente con algunos investigadores de Córdoba, Argentina, el equipo encabezado por Toscano-Gadea estudia algunos de los casos de reproducción en que se da “el pinchazo sexual”. Básicamente lo que ocurre es que, durante un momento del cortejo, el macho aguijonea a la hembra.

“Nos sorprendió muchísimo y queremos entender dentro de qué contexto evolutivo y de comportamiento está relacionado con lo que es la transferencia y la cópula en estos animales”, explicó el investigador.

Al inicio resultó un comportamiento agresivo para los investigadores. Que el macho aguijonee a la hembra dentro de ese contexto de seducción, evidentemente, no resultó para nada sutil. Sin embargo, con el correr del tiempo y las etapas de estudio, el mismo equipo de trabajo pudo corroborar que el “pinchazo sexual” no siempre se puede entender como coerción.

“Uno de los ejemplos que sostienen la teoría de la coerción sexual antagonista son los escorpiones, y sin embargo, nosotros estamos encontrando que eso no es así”, afirmó Toscano-Gadea, quien además dijo que “quizá sea una forma en que la hembra tiene la posibilidad de evaluar la calidad del macho y a partir de ahí decidir si se reproduce o no con ese ejemplar”.

El “pinchazo sexual” es un comportamiento que está muy extendido en distintas especies de escorpiones, tanto uruguayas como argentinas, y ese hecho ha llevado a que el equipo de investigación ponga mucho énfasis en entender dentro de qué marco evolutivo está relacionado ese comportamiento.

El temor a lo desconocido


El escorpión por lo general es temido. Pero según dijo el investigador el temor se da básicamente por desconocimiento. Hoy hay en el mundo unas 1.600 especies de escorpiones identificadas, pero solamente entre 20 y 25 son peligrosas para el ser humano. En Uruguay, hay una sola que representa un riesgo para la salud, de la cual ni siquiera han habido registros en los últimos años.

Según Toscano-Gadea, “existe una relación de amor y odio” con los escorpiones. Por un lado, quienes les temen y los matan no tienen en cuenta que estos animales llevan a cabo tareas beneficiosas para el ser humano, por ejemplo, matando insectos para alimentarse. Por otro lado, hay quienes los admiran tanto que los adoptan como mascotas, algo que va en contra de su naturaleza (y de la naturaleza en general).

Los escorpiones básicamente pasan escondidos en refugios durante el día y por eso tampoco representan gran peligro. Buscan ambientes con alta concentración de humedad y ausencia de luz, por ejemplo debajo de maderas, piedras y raíces de troncos. Durante la noche es cuando entran en actividad, ya sea para alimentarse o buscar pareja para reproducirse.

 

 


De visita al Clemente Estable


 

El próximo jueves 19 de diciembre de 15 a 20 horas tendrá lugar una nueva edición de la jornada de puertas abiertas en el IIBCE. Habrá visitas guiadas, stands interactivos y charlas de divulgación, entre ellas, una de Toscano-Gadea titulada Historias de amor y violencia: el sexo en los escorpiones. Prevista para las 20 horas, esta charla se centrará en tres especies: la Bothriurus rochensis, la Bothriurus buecherli (ambas endémicas de Uruguay) y la Euscorpius flavicaudis.


Comentarios