Gear S: un reloj que quiere independizarse

Poderoso y veloz, el smartwatch de Samsung tiene funciones que le permiten dejar de lado a su hermano mayor, el smartphone, pero todavía no logra independencia total
¿Para qué sirve un reloj inteligente? La pregunta es válida aún, en un momento en que estos dispositivos comienzan a invadir el mercado, aún sin demostrar –con absoluta claridad- sus ventajas a la hora de sumar pantallas a nuestra recargada vida tecnológica.

El Gear S de Samsung es un nuevo intento por demostrar que los smartwatches cumplen funciones prácticas y en particular este modelo –el sexto que la marca coreana que lanzó en el correr de un año– va un paso más allá que la mayoría de su competencia: trata de independizar su uso del de su eterno compañero, el smartphone. La línea de razonamiento más básica de un usuario, es: ¿para qué querría yo un reloj inteligente para correr, caminar, incluso –como en este caso- hablar por teléfono, chequear o enviar mensajes de texto, si al mismo tiempo debo guardarme en el bolsillo el aparatoso celular?
 ¿Para qué querría yo un reloj inteligente para correr, caminar, incluso –como en este caso- hablar por teléfono, chequear o enviar mensajes de texto, si al mismo tiempo debo guardarme en el bolsillo el aparatoso celular?"

Pero vayamos a lo que puede hacer –bien, mal o más o menos – el Gear S y a cómo se siente usarlo. En la muñeca es un aparato grande: la pantalla Amoled de impecable resolución y colores vívidos puede hacer olvidar durante un rato el tamaño portentoso de este reloj. A pesar de eso es liviano y su diseño agradable con una pantalla curva que se hace cómoda de usar. Claro que para poder hacer todo lo que permite hacer este reloj se necesita una pantalla de este tamaño. Escribir en ella ya requiere de una dosis de paciencia exacerbada, pero navegar por otras aplicaciones, incluyendo una muy interesante que permite leer resúmenes de noticias, es una experiencia sencilla y agradable.

Independencia compleja


Luego de usarlo durante varios días está claro que los intentos de independizar este reloj de un smartphone de la misma marca son loables pero insuficientes. Es cierto que se pueden hacer llamadas y chequear mails y otras notificaciones si se cuenta con una tarjeta SIM, pero siempre se necesita de un smartphone. De hecho, lo primero que se exige para realizar los ajustes primarios, es que se sincronice con un celular Samsung, en el que se debe descargar una app (no desde Google Play, sino desde Galaxy Apps, que suele ser un ícono instalado de fábrica) llamada Gear Manager.

Luego, el usuario puede decidir si lo usará siempre sincronizado con su smartphone o casi totalmente independiente; en el primer caso no necesitará un chip extra ni deberá pagar otra cuenta de celular, pero estará atado a andar con el teléfono y el reloj encima, al mismo tiempo. Si bien el celular no tiene que estar en la misma habitación, será imposible, por ejemplo, usar el Gear S para salir a correr y medir la cantidad de pasos que se dan, la distancia recorrida o incluso el ritmo cardíaco.

En cambio –y siempre que el celular esté al “alcance” del reloj – podrá recibir o hacer una llamada telefónica, al igual que enviar o leer mensajes de texto o mejor aún, dictarlos a través de Gear Voice.

La voz es un capítulo aparte en este dispositivo y diría que puede ser el futuro brillante de los smartwatches, a medida que los asistentes automáticos tales como Siri, Google Voice o, como en este caso, el S Voice, afinen la puntería y “entiendan” cada vez más y con más rapidez. Y lo creo porque escribir en una pantalla pequeña es una verdadera pesadilla que no supera el entusiasmo de los primeros días de uso. En el caso del Gear S funciona bien, pero demora en reaccionar. Es fácil pedirle que haga una llamada o redacte un mensaje, porque los contactos que están en el celular se sincronizan automáticamente y solo hace falta dar órdenes tales como “Llamar a Gonzalo” o “Texto para Carina Novarese”.
Con sus sorpresas, pros y contras, este poderoso aparato cumple con muchas de las promesas que hizo, pero sobre todo se arriesga a experimentar en un campo nuevo: el de los smartwaches que funcionan sin estar siempre conectados con un celular".

La experiencia de hablarle a un reloj es al principio divertida y luego irremediablemente te ubica en el set de una película de James Bond o, peor aún, en una de Dick Tracy. Inevitablemente hay que acercarlo un poco a la boca; los parlantes del Gear S no son potentes y también hay que acercarse para escuchar.

La segunda opción es instalar un chip extra (no tiene opción de 4G, pero si de 3G, Wifi y Bluetooth); así las llamadas y mensajes de texto saldrán de un nuevo número. Esta opción independiza mucho más al Gear S, que se puede usar sobre todo para deportes y quita el peso del celular.

Algunas de las mejores funciones de este reloj tienen que ver con la salud y el fitness y se encuentran reunidas en la app S Health: podómetro para contar pasos, monitoreo del ejercicio, chequeo del sueño, ritmo cardíaco y hasta alertas sobre el nivel de radiación UV. La mayoría de estos sistemas funcionan muy bien, con la excepción del sensor que mide ritmo cardíaco, que suele perder el pulso o incluso da mediciones diferentes según se mueva el reloj en la muñeca.

Con sus sorpresas, pros y contras, este poderoso aparato cumple con muchas de las promesas que hizo, pero sobre todo se arriesga a experimentar en un campo nuevo: el de los smartwaches que funcionan sin estar siempre conectados con un celular. El resultado es un híbrido que conformará a algunos y no tanto a otros, pero que siempre vale la pena experimentar.


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Muy bueno


 

Procesador

Su capacidad de procesamiento es excelente para un dispositivo de este tamaño: responde rápidamente, gracias a un dual-core.

Deportes

Es ideal para monitorear el organismo durante el ejercicio con diversas funciones, incluyendo ritmo cardíaco y nivel de radiacion UV.

Reloj

Es también un reloj-reloj (¡albricias!). Da la hora y tiene diferentes interfases para verla), también permite usar alarmas.

Agua

Resistente, pero no abuse. Certificado para mojarlo (lavarse las manos está OK) pero no para pasar largo rato bajo el agua.

Batería

Un día si se utiliza intensamente con 3G y hasta dos si se usa de forma moderada y sincronizado con el celular.

Música

Permite escuchar música a través de una app especial, así como chequear el calendario que se sincroniza desde el smartphone.

 

No tanto


Sistema

No funciona con Android, sino con otro sistema operativo de Samsung no tan desarrollado, llamado Tizen.

Archivos

Para poder descargar cualquier tipo de archivo hay que conectarlo al smartphone y utilizar la app Gear Manager.

Teclados

Incluye un teclado Qwerty pero es difícil de manipular en una pantalla de reloj. Una opción es usar el sistema de voz.

Notificaciones

No siempre son cómodas de leer, sobre todo las de Whatsapp (no se ven los contenidos multimedia).

Tamaño

Es grande, muy grande, aunque liviano. Su diseño se adapta bien a la muñeca pero la dimensión se siente.

Fotos

Esta versión no incluye cámara de fotos, aunque, para ser justos, sacar fotos con un smartwatch es complicado.


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