Gamers, auténticos atletas

Cuando compiten se esfuerzan tanto como los atletas de primer nivel

Hace cinco años, el profesor Ingo Froböse se enfrentó por primera vez al tema de los deportes electrónicos. El experto en prevención y rehabilitación de la Universidad Alemana del Deporte (SpoHo, por sus siglas en alemán) realizó importantes descubrimientos en un campo, el de los eSports o ciberdeportes -competiciones de videojuegos-, sobre el que hasta el momento no existían ni datos ni informes al respecto. Nadie tenía una idea clara sobre el perfil de los profesionales, cómo deben entrenar o a qué esfuerzos deben someterse en las competiciones. Los resultados dejaron particularmente sorprendido al profesor Froböse.

"Nos han sorprendido, en especial, sus habilidades y exigencias motoras". Los jugadores profesionales son capaces de mover el teclado y el ratón hasta 400 veces por minuto, ¡cuatro veces más que un usuario normal! Encima de forma asimétrica, puesto que para mover ambas manos al mismo tiempo hay que utilizar diferentes regiones del cerebro". En ningún otro deporte se enfrentan los profesionales a tales esfuerzos. Ni siquiera los jugadores de tenis de mesa tienen que esforzarse tanto para coordinar el movimiento "ojo-mano".

Pulso como el de un corredor de maratón

Para los que no conocen el tema pudiera parecer que los jugadores golpean el ratón y el teclado de forma indiscriminada. Ni mucho menos.

Ingo Froböse contradice esta impresión con vehemencia. Especialmente si hablamos de juegos de estrategia como el Counter Strike o el League of Legends que, además de tener un grado de complejidad altísimo, exigen una comprensión táctica enorme para derrotar al oponente.

Por esa razón, los expertos de la SpoHo sometieron a jugadores profesionales a pruebas de estrés psicológico. Además, durante una competición, estudiaron el comportamiento de la hormona del estrés cortisol. "El nivel de cortisol alcanza niveles similares a los de los pilotos de carreras. A esto hay que añadir un pulso altísimo que, en ocasiones, implica un ritmo cardíaco de 160-180 latidos por minuto, lo que equivale a correr muy, muy rápido, casi como los corredores de maratón. Luego entran en acción unas exigencias motoras tremendas. Por todo ello creo que, en mi opinión, las competiciones de videojuegos están al mismo nivel, o por encima, que las de otros deportes", explica Ingo Froböse.

Campeonatos internacionales

El problema es que la carrera de estos profesionales es muy corta. Por lo general, los gamers no sobrepasan los 25 años. A esa edad disminuyen los reflejos y los jugadores más jóvenes juegan con ventaja. A pesar de ello, el profesor Froböse cree que, con un plan de entrenamiento profesional y una nutrición específica, podrían alargar su carrera deportiva, de media, uno o dos años.

El joven René Pinkera, de 22 años, fue campeón del mundo de World of Warcraft (WoW) en 2015 con su equipo "SK Gaming". Pinkera asegura que él y sus compañeros pasan aproximadamente 6 horas jugando en las competiciones. En ocasiones, incluso, pueden llegar a competir hasta 12 horas. Para enfrentarse a estos esfuerzos calientan manos y brazos y hacen algún estiramiento.

"En las competiciones, cada vez son más los rivales que consumen bebidas energéticas y refrescos ricos en azúcar sin preocuparse de su alimentación. Nosotros, sin embargo, tratamos de evitar consumir azúcar, nos comemos un plato o una barrita de cereales y bebemos agua antes de empezar a competir", explica.

Consciente de que le quedan, a lo sumo, cuatro o cinco años al máximo nivel, Pinkera trabaja ya en una alternativa a su carrera deportiva y estudia informática.