Galaxy S4, primero de su generación

El smartphone insignia de Samsung propone una innovadora experiencia móvil, pero el usuario ¿está preparado para vivirla?


Si no podés ver el interactivo, ingresá aquí.

 

El smartphone Galaxy S4 es más un primer acercamiento al futuro que el futuro en sí mismo. En otras palabras, el buque insignia de Samsung, presentado hace poco más de un mes con bombos y platillos, es la apuesta de la compañía surcoreana a una nueva generación de dispositivos móviles, con un fuerte hincapié en la innovación en software que, por innovador y osado, corre el riesgo de abrumar al usuario.

Pero eso es lo que sucede cuando las expectativas son demasiado altas y se lidia con un cliente cada vez más difícil de sorprender. La serie de smartphones Galaxy, junto con los iPhone, son de hecho los responsables de esta situación. ¿Cómo superar lo que en apariencia es insuperable?

Por dentro y por fuera


La primera impresión del S4 no deja lugar a dudas: es un gran smartphone. Pero, ¿es una pieza maestra? Más bien es el primer paso de una.

En términos de estructura, no es demasiado sorprendente. Si bien los bordes metálicos (a diferencia del SIII) le confieren un aspecto más premium y elegante, la parte posterior todavía es de plástico, lo que contribuye a que se mantenga liviano en detrimento de la elegancia. De hecho, es apenas más delgado que su antecesor, aunque la pantalla siguió evolucionando por el camino de los displays grandes.

La del S4 es de 5 pulgadas y ocupa casi toda la superficie, aunque los bordes curvos dan la impresión de un tamaño menor. Los colores vibrantes y la definición de 441 píxeles son otro gran acierto y parte del atractivo inicial.

En cuanto al “agarre”, la superficie totalmente lisa lo hace más resbaladizo y, como sucede con cualquier smartphone grande, es necesario sostenerlo con ambas manos para utilizarlo.

Al poner al teléfono en funcionamiento es cuando el S4 se despega de la competencia. En este sentido, la apuesta de Samsung está en las funciones exclusivas, como la tecnología de rastreo de ojos y los gestos aéreos. Por ejemplo, el Air scroll permite navegar hacia abajo o arriba una página del navegador o correos, con solo inclinar o erguir la cabeza o el propio dispositivo. El Air view, a su vez, permite previsualizar texto, fotos y videos con solo acercar el dedo a la pantalla, sin tocarla.

La clave está en el sensor en la parte superior, que capta el movimiento de la mano. Este posibilita pequeños trucos que son divertidos para mostrar en reuniones con amigos, pero que en el día a día no son más prácticos que directamente tocar la pantalla. Por ejemplo, el Air gesture, para pasar las fotos con un gesto como de pasar página pero en el aire, se justifica si uno tiene las manos sucias, pero en un contexto normal es mucho más fácil lavarse las manos y hacer el swipe al que nos acostumbró la tecnología táctil.

El S4 comenzó a alejarse de lo conocido, pero Samsung deberá esforzarse para que el usuario cambie hábitos que adquirió y con los que se siente cómodo. De todos modos, estas funciones se pueden desactivar si se tornan molestas.

Por otra parte, el ir un paso más allá del touch sería más eficaz si todo en el S4 se manejara con gestos. Sin embargo, este tipo de “trucos” solo funcionan con ciertos programas de Samsung.

Lo mismo sucede con las apps nativas, como la de correo electrónico que se repite en otros dispositivos Samsung. ¿Por qué habría de usar una app nueva si tengo a disposición gratis la de Gmail? Este tipo de aplicaciones muestran el nuevo rumbo que Samsung ve como inevitable: empezar a alejarse de Android.

El nuevo camino


Google es competencia de Samsung, pero su sistema operativo ha sido esencial para que la línea Galaxy se popularice y logre competir a la par del iPhone.

Cuando esta separación suceda (y es probable que así sea en el mediano plazo), la compañía comenzará a parecerse a Apple al menos en un sentido: en apostar a la lealtad de los usuarios. A simple vista no parece una estrategia muy recomendable para Samsung, que tendría que embarcarse en todavía un área más de desarrollo.

En resumen, este smartphone tiene todo para ser la puerta de entrada a una nueva etapa, tanto para Samsung como para el mercado de los dispositivos móviles en general. ¿Se está por terminar la era touch? ¿Samsung le pedirá el divorcio a Android?

Lo que hay por ahora es un teléfono que despierta suspiros en dos sentidos: de sorpresa grata ante sus “chiches” y de decepción cuando esos juguetes pierden la gracia. No cabe dudas de que es un gran celular y que sus hermanos nonatos (el próximo lanzamiento de Samsung es este jueves) tendrán que hacer maravillas todavía mayores para poder superarlo.

 


Fantástico


 

Símil GIF animado

Hacer imágenes animadas es fácil y divertido con el modo “Cine” de la cámara. Basta con sacar la foto y “pintar” con el dedo lo que uno quiere que se mueva.

Glove touch

La función Glove touch (que el Nokia Lumia 920 también tiene) permite usar el S4 aun con guantes. Solo hay que activar la función “high touch sensitivity”.

Smart pause

Cuando el usuario quita la vista de un video, queda en pausa. Es una función útil que evita tener que poner pausa de forma manual y perderse partes.

 

Puro verso


 

Sound & shot

Un modo de la cámara deja grabar hasta 9 segundos de audio durante o después de una foto, pero solo se puede ver en otro S4. Y para eso están los videos.

Drama shot

El modo estilo “ráfaga” promete captar en una foto un objeto en movimiento en varias etapas. Es muy difícil de lograr, aun para un profesional.

Smart scroll

No sigue el movimiento de los ojos para navegar en la web y los mails, sino la posición de la cabeza. Además, es difícil de controlar y resulta poco práctico.


Acerca del autor

Comentarios