Furor por los cubos

Minecraft es mucho más que un juego. Con 33 millones de usuarios en el mundo, es tema de exposiciones y eventos, y hasta los centros educativos lo incluyen en su plan de estudios. La clave está en la creatividad


Los videojuegos parecen seguir todos un mismo patrón: cada vez mayor interacción, espectaculares efectos y música original contundente. Es imposible imaginar un juego de éxito que no cumpla al menos alguna de estas categorías. Pues entonces, quizá sea hora de googlear Minecraft y dejarse sorprender por el hallazgo.

La creación del sueco Markus “Notch” Persson choca antes que nada por lo rudimentario de su aspecto. Todo son cubos. Desde el personaje que maneja el jugador, el mundo que lo rodea y hasta el sol que sale por el horizonte, todo está hecho con cubos geométricos que no tratan en lo absoluto de disimular su condición. En estos tiempos de los realistas GTA V y FIFA 2014, es extraño jugar algo que no se molesta en lo más mínimo por disimular su condición de juego que simula una realidad en bits.

Pero, luego, las posibilidades son infinitas. La premisa de Minecraft es sencilla pero inagotable. En un mundo sin límites, uno puede construir con los benditos cubos lo que quiera. Así de simple. Puede hacerse una casa, dos casas, una torre, un palacio, una ciudad entera si le place. El freno es la imaginación. Y puede construir en solitario o en comunidad, usando el modo multijugador.

Las amenazas, en cambio, son pocas. A la noche (el juego tiene un sencillo sistema de día y noche) salen monstruos de los que hay que defenderse. Pero el mismo juego tiene una variante “pacifica” donde se prescinde de ellos.

En concreto, Minecraft tiene dos formas de juego. La Creative, donde directamente el jugador se concentra en crear su mundo (y en el que se pueden hacer torres de 74 pisos, como es el récord actual), y Survival, en la que existen amenazas, barra de vida y niveles de dificultad. El juego no tiene un final determinado, pero en el modo Survival existen dos jefes a los que vencer: Wither, al que se atrae combinando cabezas de enemigos, y el Ender Dragon, el que una vez vencido, aparecen los créditos del juego.

Creatividad y suerte


El fuerte del Minecraft no radica en la aventura, sino en un conjunto infinito de posibilidades para crear. Esto mismo es lo que ha garantizado su éxito. Lanzado de manera independiente por el propio Persson con su sello el Mojang, había recaudado más de US$ 1 millón antes incluso de presentar su versión beta. Según un estudio realizado el mes pasado por la BBC, se estima que tiene más de 33 millones de jugadores en todo el mundo, contando las versiones para computadora, consolas y dispositivos móviles (ver recuadro).

Por si esto fuera poco, el 2 y 3 de noviembre se desarrollará la convención anual de este juego, llamada Minecon, en Orlando, Florida. Mientras, en el Museo Victoria & Albert de Londres, es posible recorrer una exposición interactiva con estos famosos cubos como tema central.

Al contrario de muchos otros juegos, su uso es incentivado por profesores y asociaciones de padres, ya que su continua premisa de inventar y desarrollar cosas es un estímulo para la creatividad de los niños.

El caso de la escuela sueca Viktor Rydberg en Estocolmo es ejemplar: incluyeron en su programa regular un curso obligatorio de Minecraft para los alumnos de 13 años. “Ellos aprenden de planeación urbana, problemas ambientales, cumplimiento de objetivos e incluso sobre cómo proyectar a futuro”, explicó la maestra Monica Ekman.

El uso educativo del Minecraft crece cada día y ya son varios los tutoriales en YouTube para profesores, donde se les explica aplicaciones pedagógicas del videojuego.

También se podría explicar el éxito del juego por el acercamiento rupturista a los derechos de autor que tiene Persson. “Piratéenlo”, dijo públicamente, y así surgieron varias mejoras creadas por fanáticos programadores del mundo. Hoy Mojang trabaja en Minecraft 2.

Notch Persson es el primer sorprendido ante el éxito de su juego. Ya desconectado de la franquicia Minecraft, confiesa que el éxito del juego fue sobre todo suerte. “Cuando me preguntan con qué seguiré, les explico que no pueden esperar que pase algo así otra vez. Minecraft fue una cosa única, una combinación de casualidades con mucha fortuna. No pasa eso dos veces en la vida de una misma persona”, ha dicho el diseñador sueco.

Casualidad o no, Minecraft llegó para quedarse, pero no solo como un juego adictivo sino como la cabeza de lanza de la nueva manera en que los videojuegos se incorporan en la sociedad, incluso como efectivas formas educativas.

 


Múltiples versiones


Minecraft se encuentra disponible para computadoras (Windows, Mac y Linux), así como en versión movil para iOS y Android. En cuanto a consolas, hoy está solo para Xbox 360, PlayStation 3 y PS Vita, pero el equipo trabaja en versiones para Xbox One y PlayStation 4.


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