Fuerza canina contra el terrorismo

En las faldas de las montañas Blueridge de Virginia se entrenan, sin pausa semanal y con comida racionada, algunos de los agentes más especiales: perros detectores de explsivos


El Centro Nacional de Entrenamiento de Perros de la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en ingles) graduó esta semana su tanda número cien de perros entrenados para detectar explosivos.

"Seleccionamos a los perros cuando tienen unos 16 meses de edad y ya van superando el comportamiento de cachorros", explicó a Efe el agente Shawn Crawford, de la agencia ATF.

"Durante las primeras seis semanas se les condiciona para que reconozcan, por su olor, más de 19 mil compuestos explosivos, y para que detecten armas de fuego y munición", añadió Crawford, quien estuvo a cargo del curso recién graduado, y que incluyó a una docena de agentes de la Policía Real de Tailandia.

Comida y control


El entrenamiento opera con la regulación de la comida, en el centro canino de la ATF, 113 kilómetros al oeste de Washington y a menos de dos kilómetros de donde la Agencia de Patrulla de Fronteras tiene su predio de instrucción para perros.

"Durante siete días a la semana se da a los perros pequeñas cantidades de comida cuando localizan los explosivos. Es una dieta liviana que los mantiene al mejor nivel de energía todo el día y permite que trabajen más tiempo", continuó Crawford, quien considera que el método es “muy eficaz”.

A su vez, luego de seis semanas se asigna cada perro a un agente con el que establecen un vínculo durante las siguientes diez semanas del curso.

Made in USA


La ATF inició su entrenamiento de perros hace dos décadas y los primeros agentes fueron para el Departamento de Estado. Al día de hoy, ya ha entrenado ha más de un millón de perros para Estados Unidos.

Entre esos caninos, 470 han ido a trabajar a una veintena de países, incluidos México, Chile, Argentina, Italia, Polonia, la República Checa, Chipre, Australia, Indonesia, Marruecos y las Filipinas.

Los equipos de agente y renuevan su certificación cada año y reciben apoyo de la agencia por unos ocho años de servicio tras lo cual los perros pasan a retiro, habitualmente adoptados por las familias de los agentes que los manejaron.

Poderes especiales


Los perros (en este caso raza labrador), cuya visión es unas cincuenta veces mejor que la humana en el crepúsculo, poseen un sentido del olfato miles de veces más eficaz que el humano en la detección y la distinción de olores. El humano tiene alrededor de cinco millones de sensores de olor, los perros entre 125 y 300 millones, según su linaje.

A su vez, los labrador se cuentan entre los perros con un sentido del olfato más agudo, acompañado por el instinto de seguir el rastro oloroso propio de los perros generados para la caza. Además, cuentan con un temperamento sociable, son más aptos para moverse en situaciones en las que puede haber muchos humanos, como puede ser un aeropuerto o una escuela.

"El programa canino de la ATF ayuda a combatir el crimen violento y protege la seguridad pública", dijo en la ceremonia el director interino de la agencia, Todd Jones, que aseguró que "la demanda de estos caninos entrenados especialmente sigue creciendo".

Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios