Flamante premio Nobel de Física en Piriápolis

Serge Haroche participa en el congreso de óptica cuántica que se celebra en el balneario esteño hasta el viernes
No es común recibir en Uruguay a un ganador del premio Nobel el mismo año en que lo ganó. Es una suerte de cuarto de hora de fama en la que el científico es muy solicitado. Una de esas raras ocasiones se da hoy y hasta el viernes en el Argentino Hotel de Piriápolis, donde se celebra el Quantum Optics VI, congreso en el que estarán presentes las autoridades mundiales en la materia, incluido Serge Haroche, ganador del Nobel de Física este año junto al estadounidense David Wineland.

El doctor Haroche, del College de France y la Ecole Normale Superieure de París, inventó un nuevo método de atrapar partículas de luz (fotones) mediante el envío de átomos a través de una trampa de microondas que mantiene al fotón reflejado en dos espejos durante una décima de segundo (equivalente al tiempo que le toma a un fotón dar una vuelta entera alrededor de la Tierra).
Wineland y Haroche demostraron lo extraño que es, en realidad, el mundo cuántico, y abrieron un abanico de posibilidades para en desarrollo de nuevas tecnologías que ni se soñaban hace no mucho”, dijo Jim Al-Khalili, profesor de física de la universidad británica de Surrey

El científico fue capaz de usar su equipo para observar las tan peculiares propiedades de los fotones, cuando las reglas de la física clásica carecen de validez y las rarezas del mundo cuántico empiezan a operar.

La academia sueca elogió, en su justificación del premio, “los ingeniosos métodos de laboratorio” con los cuales el ciéntífico “logró medir y controlar estados cuánticos muy frágiles, permitiendo que su campo de trabajo dé los primeros pasos hacia la construcción de una nueva clase de computadora súper rápida, basada en física cuántica”.

Jim Al-Khalili, profesor de física de la universidad británica de Surrey, dijo: “Hasta la última década, estos resultados no eran más que ideas de ciencia ficción o las más osadas imaginaciones de los físicos cuánticos. Wineland y Haroche demostraron lo extraño que es, en realidad, el mundo cuántico, y abrieron un abanico de posibilidades para en desarrollo de nuevas tecnologías que ni se soñaban hace no mucho”.

Ese mundo extraño en el que las partículas pueden existir en dos estados o lugares al mismo tiempo es el que se instaló desde ayer en Piriápolis, con la participación de todos los que tienen algo importante para decir sobre el tema.

El ingeniero Arturo Lezama, quien dirige un grupo de óptica cuántica en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República y único miembro organizador uruguayo del congreso, explicó que es tradicional realizar estos encuentros en América Latina y que se trata de la reunión más importante en la materia, con la participación de los académicos más prestigiosos del mundo, tanto en el campo teórico como experimental.

El congreso celebra también los 80 años del científico brasileño Herch Moysés Nussenzveig, uno de los pioneros de la física cuántica en América Latina.

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