Facebook elimina sus elecciones

La red social llama a las urnas a sus 1.000 millones de usuarios para votar sus nuevas políticas de responsabilidades y datos, que incluyen cambios en su forma de compartir los contenidos con otras empresas del grupo y la supresión del sufragio
Si alguna nación sobre la Tierra convocara a las urnas a más de mil millones de potenciales votantes, no habría un solo informativo que no diera cuenta de la noticia. Se trataría del mayor proceso democrático del mundo, ya que, por ejemplo, en las últimas elecciones generales de India votaron 714 millones de electores. Pero en el caso de este país imaginario, llamado Facebook, sus elecciones despiertan escaso interés incluso entre los votantes, a pesar de que estén en disputa importantes cambios que afectarán directamente a su privacidad.

Por eso, estas elecciones que se celebran durante una semana, hasta el 10 de diciembre, serán las últimas que se disfruten en esta joven democracia internáutica. Uno de los puntos sometidos a votación pretende eliminar para siempre el sistema electoral como sistema de revisión de las políticas propuestas por la compañía que dirige Mark Zuckerberg. Hasta ahora, cuando Facebook planteaba un cambio de su declaración de derechos y responsabilidades, se veía obligado a someterlo al escrutinio de las urnas si recibía al menos 7.000 comentarios en esa nota (en este caso, se recogieron 20.000 comentarios). Y la votación sería vinculante si conseguía un 30% de participación.

Con las actuales dimensiones de la red social, que alcanzó los 1.000 millones el pasado setiembre, Zuckerberg y los suyos tienen el pretexto perfecto para liberarse de la carga electoral. La única forma de evitarlo sería que 300 millones de facebookenses registraran su voto en la aplicación desarrollada a tal efecto. Si no, será la compañía quien decida su propio destino y el de la información y los datos de sus usuarios, “de acuerdo con las leyes aplicables”. De momento, los usuarios de España están sometidos a la legislación de protección de datos de Irlanda, porque allí está la sede internacional de la compañía.

Las probabilidades de que la votación sea vinculante son más que remotas: en la última votación, registraron su voto 300.000 usuarios, un 0,038% del total. De hecho, solo 2,6 millones de usuarios siguen la página de Facebook que informa de los cambios en sus políticas, algo decisivo para poder participar en las votaciones. Grupos de presión por las libertades en la red, como el Center for Digital Democracy y el Electronic Privacy Information Center, han firmado una petición para que la empresa no cambie sus políticas de votación, algo excepcional en internet.

¿Qué se vota?


En esta ocasión, Facebook pretende cambiar múltiples aspectos de su relación con los usuarios. Al eliminar las votaciones, la compañía incluirá un cauce para que aquellos usuarios más activos puedan demandar mejoras y quejarse de los problemas: “Nuestro objetivo al modificar el proceso de gobierno del sitio es asegurarnos de que recibimos las opiniones de los usuarios de la forma más adecuada y productiva posible, a fin de poder dar respuesta a dichas aportaciones”. A partir del 10 de diciembre, habrá encuentros digitales con la gente encargada de la privacidad del sitio.

Además, Facebook podrá compartir toda la información de sus usuarios con empresas pertenecientes al grupo, como por ejemplo Instagram, y cambiar las condiciones en las que se les puede contactar a través del correo electrónico del sitio. La compañía asegura que los cambios también servirán para clarificar qué información permanece visible en el muro cuando la ocultas. Todas las novedades planteadas están mencionadas aquí: Explicación de los cambios.

 

Vía Materia.

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