Explosión de "tecnología saludable"

Ha habido un incremento del 40% en el número de expositores desde 2014
Más de 500 empresas exhiben esta semana en la feria tecnológica CES de Las Vegas dispositivos para el cuidado de la salud, que incluyen desde el primer sujetador digital, hasta aplicaciones para escanear la comida y determinar su valor nutritivo y parches que alertan de radiaciones solares dañinas.

La salud y el bienestar es uno de los temas estrella en CES, la mayor feria de tecnología de consumo del mundo, que se celebra hasta el sábado en Las Vegas (EE.UU.) y atrae a unas 3.600 empresas y más de 150.000 participantes de 150 países.

La publicación oficial del evento asegura que ha habido un incremento del 40 % en el número de expositores en el área de la salud desde el año 2014, en una clara muestra de la revolución digital a la que asiste el sector.

Según la Asociación de Tecnología de Consumo (CTA) de Estados Unidos, uno de cada diez hogares en el país tiene un dispositivo para medir la actividad física, casi el doble que hace un año.

Las cifras preliminares de la organización adelantan un incremento del 21 % en las ventas de ese tipo de dispositivos en el último año, hasta las 20,3 millones de unidades, lo que colocaría el volumen de negocios en esa categoría en EE.UU. en 2015 en los 1.800 millones de dólares.

Expertos como Daniel Kraft, el médico que dirige el departamento de Medicina y Neurociencia de la Universidad Singularity (California) consideran, de hecho, que la tendencia más interesante en el campo de la salud es la convergencia de los dispositivos móviles con información que empodera a los pacientes.

Kraft indicó en una entrevista con Efe que esa tendencia irá en aumento y hará posible combinar dispositivos móviles, con sensores y análisis de datos para convertir al usuario en "el dueño de su propia salud, en el consejero delegado de su salud".

Entre los anuncios que apuntan en esa dirección figura el realizado este miércoles por IBM, que dio a conocer una alianza con la firma de venta de artículos deportivos Under Armour en el desarrollo de una aplicación para ayudar a diagnosticar con horas de antelación posibles episodios de hipoglucemia en personas diabéticas.

La aplicación de Under Armour está impulsada por la tecnología del supercomputador Watson de IBM y recopila datos de las bombas de insulina Medtronic y las combina con información sobre la actividad física y dieta de los usuarios para hacer pronósticos sobre posibles episodios de hipoglucemia.

La feria de Las Vegas exhibe también el primer sujetador inteligente, OMsignal, una prenda deportiva que saldrá a la venta en los próximos meses por 149 dólares y lleva incorporados unos sensores que se conectan a una aplicación y recopilan datos sobre el ritmo cardíaco, la respiración y las calorías consumidas durante una sesión de ejercicio.

Diet Sensor, otra de las aplicaciones que ha generado atención y desarrollada por una empresa francesa, permite, tras conectarse con un dispositivo que escanea la comida, determinar el valor nutritivo y las calorías de lo que uno tiene en el plato.

Firmas cosméticas como L'Oréal se han sumado también a la revolución digital en marcha con un parche adhesivo que lleva incorporados unos sensores y se conectan a una aplicación en el móvil para determinar si las radiaciones ultravioletas son peligrosas.

Por su parte, el fabricante de pulseras electrónicas para medir la actividad física Fitbit lanzó esta semana el reloj inteligente Blaze, que compite con el Apple Watch.

La explosión de dispositivos para el cuidado de la salud tiene también sus escépticos, sobre todo tras las dudas suscitadas por la tecnología de la empresa emergente Theranos, valorada en 10.000 millones de dólares, que generó entusiasmo con su promesa de revolucionar los análisis de sangre y se ve ahora en serios aprietos para cumplir sus promesas.

"Los innovadores en el área de tecnología y salud están bajo la sombra de Theranos", aseguró en declaraciones a la publicación Fast Company Justin Smith, pediatra y asesor de la red de hospitales Cook Children's en el estado de Texas.
Fuente: EFE