Exovite: Impresión en 3D para acabar con los yesos

La startup busca revolucionar los tratamientos traumatológicos gracias a su proyecto

Publicado por Expansión

Exovite quiere desterrar las escayolas de la medicina. La startup zaragozana, partícipe en la tercera edición de Lanzadera -la aceleradora de empresas de Juan Roig-, está a punto de revolucionar los tratamientos traumatológicos gracias a su proyecto de férulas 3D.

Su sistema de inmovilización y rehabilitación de lesiones óseas y musculares, a partir de tecnología de impresión en tres dimensiones y desarrollo de software móvil, no sólo promete mejorar la calidad de vida de los pacientes sino optimizar los recursos en los tratamientos médicos.

Así, ya no será necesario pasar largas horas de espera en la sala de triajes mientras una enfermera aplica la escayola sobre la zona lesionada y espera que se seque; pues gracias a la tecnología de Exovite, este proceso se limitará a unos pocos minutos.

"Actualmente tardamos alrededor de 24 horas en desarrollar la férula, pero esperamos que en los próximos meses el tiempo se acorte a unos cinco minutos", explica a EXPANSIÓN el CEO de la compañía, Juan Monzón.

Para fabricar la férula, ajustada a las necesidades de cada paciente, primero se utiliza un escáner en tres dimensiones que captura la imagen de la extremidad.

Después, una vez el médico ha señalado la zona con pegatinas, un software se encarga de generar el diseño de la férula y enviar esa información a la impresora.

El lanzamiento de las primeras férulas, en abril

Por el momento, el proyecto se encuentra en fase de desarrollo. La compañía está testando los prototipos con su primer cliente, la Mutua de Accidentes de Zaragoza, y llevando a cabo las pruebas médicas pertinentes.

"Actualmente, estamos probando los dispositivos con nuestro primer cliente y esperamos lanzar el producto al mercado el próximo mes de abril", asegura Monzón.

En estos primeros pasos, la compañía se ha concentrado en diez clínicas, con las que quiere adaptarse a la forma de trabajar de los distintos facultativos y pulir sus sistemas de fabricación.

"Cada médico tiene su propia manera de hacer las cosas, nuestra intención es aprender cómo quieren las férulas y, una vez que tengamos este conocimiento, tratar de que la fabricación sea un poco más en serie", indica.

En lo que respecta a los materiales, Exovite ha seleccionado una serie de elementos biocompatibles como termoplásticos y siliconas, que no sean agresivos con la piel, ya que las férulas se imprimen directamente sobre el paciente, y que a la vez aporten resistencia y ligereza.

En base a estas férulas, la compañía ha desarrollado un sistema de electroestimulación que ayuda en la rehabilitación del paciente desde el primer día y que evita la pérdida de masa muscular de la zona afectada.

Este equipo se compone de un electroestimulador y una aplicación móvil que permite al médico dirigir el tratamiento de forma remota.

"La aplicación se conecta de forma muy sencilla a los servidores del hospital y da la posibilidad al médico de recomendar tratamientos y ejercicios a través del móvil", explica el CEO de Exovite.

Expansión Internacional

Fundada en 2013, el crecimiento de esta 'startup' ha sido fulgurante. Aprovechando el viento de cola de un sector que comienza a abrirse a la entrada de nuevos actores tecnológicos,Exovite fue seleccionada tan sólo un año después por Microsoft para integrarse en la aceleradora que la compañía de Bill Gates tiene en Tel-Aviv.

Durante los cuatro meses que la 'startup' estuvo en la ciudad israelí, aprovecharon para ultimar su tecnología, tanto en la parte de software como en la de hardware, y reducir así los tiempos de la impresión.

Prueba de la multiples aplicaciones que tiene la impresión en tres dimensiones en el ámbito de la salud, es el interés que ha despertado la tecnología de Exovite entre las empresas del sector.

De hecho, según confiesa Juan Monzón, la firma se encuentra en negociaciones con "varios fondos de inversión tanto nacionales como internacionales que están interesados en el servicio que prestamos".

De cara al futuro, la startup zaragozana espera consolidarse en el mercado español y, una vez obtenga el marcado CE de producto sanitario -que permite su comercialización en los países de la Unión- lanzarse a la conquista del mercado europeo.

"Francia, Alemania e Israel son los mercados en los que tenemos puestos los ojos. A partir de mediados de año esperamos conseguir el certificado y comenzar la expansión".

En esta transición entre startup y empresa, desde Exovite no descartan dar el salto al otro lado del charco.

De hecho, en su hoja de ruta está marcada en rojo la ciudad de Boston, desde donde planean iniciar el desembarco ya que, según explica Monzón: "Massachutes tiene un sistema de salud distinto al de Estados Unidos que permite que la innovación vaya un poco más rápida".