Europa quiere prohibir el uso de Facebook a menores de 16 años

Los adolescentes necesitarán del permiso de sus padres para abrir una cuenta

Publicado por Expansión

Europa propone elevar de 13 a 16 años la edad mínima para usar servicios como las redes sociales. Las 'puntocom' norteamericanas se oponen en bloque.

Los adolescentes europeos pronto podrían necesitar el permiso de sus padres o tutores para abrir un perfil en Facebook, Instagram o Snapchat antes de cumplir los 16 años de edad. Es una de las propuestas de la que será la próxima regulación europea de Protección de Datos, y una de las que más irrita a los gigantes puntocom norteamericanos.

En concreto, la nueva legislación que prepara la Comisión Europea, que será aprobada a lo largo de este año, hará ilegal recopilar información personal de personas menores de 16 años sin el consentimiento explícito de sus padres. Esto podría suponer un duro golpe para unas compañías que, en buena medida, se han apoyado en el colectivo más joven para crecer rápidamente.

La respuesta no se ha hecho esperar. Un ejecutivo de una de las empresas estadounidenses del sector advierte de que "esta prohibición afectará a millones de niños y adolescentes, que necesitarán obtener el permiso de sus padres para usar los servicios de Internet". Y no sólo para abrir un perfil en las redes sociales, también para emplear servicios como "el correo electrónico y la descarga de aplicaciones".


En pie de guerra

Las tecnológicas norteamericanas han lanzado una contraofensiva en forma de lobby, en un intento de última hora para influir en una regulación en la que Bruselas lleva trabajando desde 2012.

Hace unas semanas, una coalición formada por Google, Facebook y Twitter, entre otras compañías, acusó a los reguladores europeos de precipitarse en su propuesta y de no haber consultado a las organizaciones de protección de menores. La ICT Coalition for Children Online (formada por 21 miembros, incluyendo los citados tres gigantes online), asegura que no existen razones para elevar la edad mínima a 16 años, y aboga por mantenerla en 13 años -en España, 14 años-. Entre sus argumentos, defienden que la medida incentivaría que el colectivo de entre 13 y 16 años mienta sobre su edad, y podría restringir su acceso a servicios de ayuda online.

Alexander Whalen, responsable sénior de política de Europa Digital, un grupo que representa a la industria de la tecnología en Bruselas, puntualiza: "No es razonable pensar que un niño de 15 necesita el consentimiento de los padres en cada situación. Estos son cambios de última hora".

La polémica enmienda establece que procesar datos de "un niño menor de 16 años sólo podrá ser legal siempre que se cuente con el consentimiento o con una autorización del responsable legal del niño". En borradores anteriores de la normativa, este límite se aplicaba sólo a los menores de 13 años.

Nativos digitales

Los adolescentes actuales, nacidos en la era digital, tienden a ser los primeros en adoptar las redes sociales. Las plataformas, conscientes de ello, lo usan como gancho para los anunciantes, a los que les cuesta llegar a un tipo de público que ya apenas consume la televisión en directo. Esto ha llevado a start up como Snapchat, una app de mensajería instantánea que permite enviar fotos que desaparecen después de unos pocos segundos, a alcanzar una valoración de 16.000 millones de dólares el año pasado.

Próximamente, todas las empresas en Europa, desde las firmas tecnológicas a los supermercados, deberán cumplir con una batería de nuevas normas relativas a la privacidad de los clientes. De no hacerlo, podrán ser sancionadas con multas de hasta el 4% de su facturación global, según se desprende de las últimas versiones de la esperada regulación europea de Protección de Datos. Una normativa con la que se pretende unificar los criterios dispares en este ámbito en los diferentes países europeos.

En la actualidad, se necesita ser mayor de 13 años para abrirse una cuenta en una red como Facebook o Snapchat porque una ley de EEUU así lo establece. La normativa estadounidense se ha convertido en el estándar internacional, pero no protege a los niños que mienten sobre su edad para acceder a plataformas online.

Solo para niños

Muchas comunidades sociales han empezado a desarrollar aplicaciones dirigidas a los niños. YouTube Kids fue creado, por ejemplo, para reunir contenido apropiado para los más pequeños, mientras que Snapchat experimentó con SnapKidz, una app que permitía hacer fotos y dibujar sobre éstas, pero no enviarlas.

Pero incluso entre estas herramientas se ha originado controversia. YouTube Kids (lanzado en España a principios del año pasado) fue criticado por permitir que los niños realizaran búsquedas en todo el portal, pudiendo acceder por tanto a material inapropiado. En la actualidad, los padres deben determinar de forma explícita si sus hijos pueden o no usar el buscador.