¿Estresado? Leé menos correos

Un estudio de la Universidad de Columbia Británica determinó que dedicarle menos tiempo a la lectura de emails causa mejoras en la calidad de vida
El trabajador promedio gasta hasta 13 horas cada semana chequeando su correo electrónico: casi el doble del tiempo que pasa leyendo. O relajándose. O, incluso, socializando.

Esas prioridades equivocadas, por desgracia, nos están alcanzando. Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Columbia Británica (Canadá) determinó que nos está estresando pasar tanto tiempo frente al correo electrónico. De hecho, tras un experimento de dos semanas, los investigadores encontraron que revisar menos el correo electrónico laboral hace que las personas se sientan menos estresadas... y esa sensación se correlaciona con un montón de otras cosas buenas, incluyendo la productividad, la calidad del sueño e incluso con la sensación de que la vida tiene sentido.

Estas conexiones no son nuevas, por supuesto. Los gurús de la productividad y los oficinistas con exceso de trabajo se han quejado de los horrores del correo electrónico durante años. Tim Ferriss, un orador motivacional, ha ordenado a sus seguidores a abandonar el correo electrónico y solo reservarle unos pocos minutos por la mañana o por la tarde. En un popular manifiesto del 2011, el orador TED Chris Anderson describió la sobrecarga de correo electrónico como una tragedia de los bienes comunes y animó a la gente a enviar menos e-mails.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores prepararon un experimento bastante simple. Durante una semana les pidieron a un grupo de 124 usuarios mantener sus bandejas de entrada abiertas y que la revisaran tan a menudo como pudieran a lo largo de todo un día de trabajo. Entonces, para la segunda semana, les dijeron que las mantuvieran cerradas, que desactivaran las notificaciones de correo en sus teléfonos y que solo consultaran su casilla tres veces al día. En ese período, se les envió cuestionarios sobre las tareas cumplidas, la calidad de su sueño o si se sentían estresados o nerviosos.

La mayoría de los encuestados respondió de la misma manera: se sintieron estresados cuando revisaron su correo electrónico todo el tiempo. Y cuando solo lo vieron tres veces al día, disminuyeron sus niveles de estrés, lo que prueba, tal vez, que el correo electrónico se ha convertido verdaderamente en “un nido de ratas gigantes voraces de nuestro tiempo, energía y cordura".

Los investigadores también encontraron que tiene consecuencias sutiles que van más allá de la productividad y la tensión en el lugar de trabajo. Eso es porque el estrés causado por el correo causa otros cambios: cómo se duerme, cómo se interactúa con otras personas, qué tan significativa se siente la vida. En particular, el estudio vincula el estrés diario con 10 cosas que incluye el afecto, el sueño, la atención, la productividad, la conexión social y el “sentido de la vida”.

¿Traducción? Revisar menos el correo ocasiona menos estrés, mejor humor, más sueño y más felicidad.
Revisar menos el correo ocasiona menos estrés, mejor humor, más sueño y más felicidad"

No debemos exagerar estos resultados. Cerrar la sesión de Outlook por unas horas no va a revolucionar tu vida. No vas a perder peso en una semana, no terminarás tu trabajo en cuatro horas ni entenderás de repente tu lugar en el universo.

Pero debe quedar muy claro que el correo electrónico, como otra forma de comunicación, ha llegado a representar mucho más que nosotros, social y psicológicamente: es un enorme agotador, con impactos sorprendentemente profundos sobre la forma en que trabajamos y sobre lo que pensamos.

Así que la próxima vez que te sientas abrumado por el trabajo, no te apresures en ir a la clase de yoga o a un bar. Una actitud zen puede estar solo a unos correos electrónicos de distancia.

 

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