Ese dragón, Cáncer

Una pareja convirtió la lucha de su hijo contra la enfermedad en un videojuego desgarrador
Está en la sala de un hospital durante el atardecer. Usa lentes y una camisa verde arrugada y su porte –incluso en esta forma áspera– se muestra exhausto. Lleva demasiado sobre los hombros. Es verdad. En algún lugar de este cuarto llora un bebé. Su bebé.

La luz se desvanece y el llanto empeora. No puede ver a su hijo, pero puede escuchar sus gritos. El terrible alarido de un niño demasiado dolorido. Cliquea alrededor de la habitación, busca desesperadamente algo qué pueda calmarlo. Lo alimenta, juega con él. "Shh, Joel", dice. "Shh", pero nada funciona. Se arroja hacia la silla, vencido. Y reza: "Dios, lo quiero aquí conmigo". El llanto termina. Joel está dormido. La pantalla se funde a negro.

Esta es una escena del nuevo e innovador videojuego de Ryan Green, Ese dragón, Cáncer, una exploración que retuerce las tripas de lo que es para una familia el perder un hijo por una enfermedad terminal.

"Al principio (el diagnóstico de Joel) fue una aventura y yo pude ser el héroe que lo iba a ayudar a luchar contra su enfermedad", dijo Green antes del lanzamiento. "Pero hay partes de nuestras vidas en las que simplemente no hay nada que podamos hacer. No sabemos las respuestas", expresó.

La escena en la habitación fue el único momento en la vida de Green en el que rezó y sintió que obtuvo una respuesta directa: "Fue un momento de gracia y quise compartirlo con la gente".

De la desgracia a la esperanza

Joel Green fue diagnosticado con un tumor cerebral agresivo en 2010, no mucho después de su primer cumpleaños. Murió el 13 de marzo de 2014, con 5 años.

En el medio pasaron los cuatro años más terribles que sus padres, Amy y Ryan Green, han vivido. Hacer de esos años un videojuego fue una forma de preservar la memoria de su amado hijo, los momentos profundos y dolorosos, así como los milagros mundanos de la vida de un niño. Fue una forma de honrar a Joel, de marcar su presencia en un mundo que apenas pudo ver.

En el transcurso de 14 episodios de entre 5 y 10 minutos, los jugadores conocen a Joel y son guiados a través de las etapas de su vida y su muerte. La animación es intensa, pero abstracta. Las voces de los personajes vienen de videos caseros o de sesiones grabadas en estudios. La risita contagiosa de Joel viene de grabaciones del bebé mismo.

En un capítulo, el jugador empuja a Joel por un tobogán mientras que el pequeño se ríe y se ríe. En otra, puede ver cómo Amy y Ryan reciben la resonancia del tumor de su hijo y puede escuchar cuando le dicen que el pronóstico no es bueno. A veces, hay algunas cosas que el jugador debe hacer, como conducir un coche de juguete por el hospital o dirigir a Joel que está colgado de globos hechos de guantes quirúrgicos, mientras serpentea a través de proyectiles espinosos que representan su enfermedad.

El juego se parece más a un videojuego tradicional durante el capítulo en el que Ryan y Amy le explican la enfermedad de Joel a otros niños. Al usar las flechas, el jugador evita bolas de fuego y mata a bestias feroces mientras va en camino de matar a un dragón llamado "Cáncer".

Pero más que nada hay mucho de mirar y experimentar, dejar que la emoción lo inunde a medida que ve cómo una familia enfrenta la muerte de un niño, esperando un momento de gracia.

Green y su codesarrollador, Josh Larson, comenzaron a trabajar en el videojuego un año y medio antes de que muriera Joel. En noviembre de 2012, con la emotiva escena del hospital fresca en la mente de Green, él sugirió: "¿Por qué no Joel?" Comenzaron con un demo: Ryan infructuosamente buscando calmar a Joel. Lo llevaron a un par de conferencias de videojuegos, sin esperar mucho, pero con la esperanza de encontrar a un inversor o dos. La respuesta fue instantánea y enorme. Ese dragón, Cáncer se volvió una causa célebre en el mundo de los videojuegos indies. Mientras tanto, Joel no estaba mejorando. Experimentó 15 tumores y nueve rondas de radiación antes de sucumbir finalmente al cáncer dos meses después de cumplir 5 años.

Luego de la muerte de Joel no hubo dudas de que Green y Larson continuarían con su proyecto, pero desecharon la mitad del guión. El nuevo juego sería menos lineal, se basaría menos en la narrativa, menos centrado en moverse a través de distintos niveles. Sería más acerca de Joel: estar con él, verlo reír, experimentar lo que amaba. Ese dragón, Cáncer fue la única cosa en la vida de los Green que no cambió con su muerte.

Casi dos años después de la muerte de Joel, en el día en el que habría cumplido 7 años, los Green lo celebraron con el lanzamiento de su juego. Cuando le preguntaron qué quiere que las personas extraigan del juego, Green soñó en grande: "Espero que la gente permita que los cambie". Pausó y se rió. "Todos quieren que sus hijos cambien el mundo. Tengo esperanzas irracionalmente altas, como tendría cualquier padre orgulloso".

Fuente: Sarah Kaplan / The Washington Post