¿Es una abeja? ¿Es un avión?

Expertos estudian el vuelo de estos insectos polinizadores con el fin de aplicar los conocimientos en el diseño de pequeños aviones
Cómo las abejas logran mantenerse en el aire con condiciones meteorológicas adversas es la pregunta que se formuló un equipo de científicos de la universidad estadounidense de Harvard. En el futuro, la respuesta será útil para pensar en cómo debería estar diseñado un "microavión".

La investigación, publicada en Journal of Experimental Biology, analiza el vuelo de ciertas abejas y abejorros para averiguar cómo pueden mantenerse suspendidos en el aire mientras recolectan polen, incluso con fuertes vientos.

Según los científicos, los resultados de su investigación podrían ser aplicados más tarde en el sector de la aerodinámica, dado que los aviones de mínimas dimensiones podrían imitar la técnica de estos insectos para poder mantenerse estables también frente a condiciones adversas.
Las abejas se movían bastante hacia los lados antes de cambiar de rumbo y poder corregir las turbulencias del viento", explicó Sridhan Ravi

El equipo, encabezado por Sridhan Ravi, grabó el vuelo de las abejas mientras se adentraban en un túnel de viento, cuya intensidad y velocidad podía ser controlada por los científicos.

"Como todos hemos comprobado alguna vez, tanto la velocidad como la dirección del viento son muy variables, por lo que mantenerse estable en el aire puede ser todo un reto", dijo el jefe del proyecto en declaraciones a la cadena británica BBC.

"Los mejores 'microaviones' disponibles a día de hoy, de menos de 25 centímetros, luchan por continuar en el aire incluso cuando solo existe una ligera brisa. Sin embargo, estos insectos parecen ser capaces de volar incluso en condiciones extremas", añadió.

Según el viento


Tras filmar a las abejas con cámaras de alta tecnología, los científicos reprodujeron su vuelo a lenta velocidad y descubrieron cómo ajustaban su energía y movimiento según el flujo de aire al que se enfrentan.

Estas grabaciones revelaron que las abejas reducían su velocidad cuánto más inestable era el viento, lo que les permitía dedicar la energía en corregir la dirección de su vuelo.

"Las abejas se movían bastante hacia los lados antes de cambiar de rumbo y poder corregir las turbulencias del viento", explicó Sridhan Ravi.

Los científicos concluyeron que una mejor comprensión de cómo los insectos se enfrentan a estas turbulencias ayudaría "inmensamente" a mejorar la estabilidad de los aviones más pequeños.

Además, el equipo de Harvard planea realizar más investigaciones con diferentes insectos para identificar cómo influye la carga de polen o miel sobre la estabilidad del vuelo de las abejas.

Acerca del autor

Comentarios