En EEUU el conductor de un auto puede ser un computador

Google está interesado porque es una de las empresas con prototipos de coches sin chofer

El software basado en la inteligencia artificial de los autos autónomos puede ser considerado como su "conductor", estimó la agencia estadounidense de seguridad vial (NHTSA), un paso adelante para esta industria.

La NHTSA asumió esta posición en una carta publicada esta semana, en la que responde a las solicitudes de aclaraciones de Google sobre la manera en que la legislación existente debe ser interpretada, incluido a quién o qué se refiere el término "conductor".

El gigante de internet está interesado porque es uno de los actores que tiene estos prototipos de autos sin chofer, como Google Car.

En el caso de toda una serie de reglas de seguridad que los autos deben respetar para ser autorizados a circular en Estados Unidos, la NHTSA confirmó que el sistema de inteligencia artificial que controla automáticamente el auto SDS "es el conductor".

Esta interpretación es positiva para estos vehículos, en la medida en que se sobreentiende que no será indispensable un conductor humano, como ocurre actualmente.

Sin embargo, no aclara todas las incertidumbres al respecto. "En muchos casos, interpretar el término "conductor" de la manera solicitada por Google no cambia necesariamente las obligaciones de la ley ni se resuelve completamente el problema que Google quiere atacar", agrega la carta.

En particular, no reglamenta el hecho de cómo Google puede certificar que su SDS respeta las normas de seguridad, observa la NHTSA, una agencia que depende del departamento de Transportes (DoT).

Un portavoz de Google indicó de su lado que el grupo examina la carta, pero evitó hacer comentarios adicionales.

Este tipo de vehículos sin chófer causa gran interés de los constructores de autos y del sector tecnológico, pero su eventual generalización exigirá reglamentar las responsabilidades en caso de accidente, entre otros temas.

El DoT anunció el mes pasado un plan de inversiones de cerca de 4.000 millones de dólares en 10 años para acelerar el ingreso de autos sin chófer en las carreteras estadounidenses y prometió líneas directrices en los próximos meses para armonizar las reglas a nivel nacional.


Fuente: AFP