Empujón tecnológico para jóvenes

Ante el déficit de profesionales en el sector informático, GeneXus apuesta a atraer a jóvenes al sector. ¿La receta? Motivación, sin traje ni corbata
La DJ Mica Spin, la banda musical Mano Arriba y GeneXus. ¿Qué tiene que ver una empresa de software con los dos primeros? "Quisimos romper con ese aspecto contracturado y de gente con traje y corbata que tienen los eventos sobre tecnología", explicó a Cromo el encargado del programa GeneXus for Students, Jaime Zilberberg, sobre Desprogramate 2016, un evento realizado el 22 de julio con el objetivo de promover la tecnología entre los jóvenes.

La meta de ese día era que los invitados pudieran sentirse cómodos y comprendieran que las empresas tecnológicas en Uruguay no tienen el mismo formato que las compañías tradicionales.
"La idea era que los jóvenes entendieran que los mundos de Google y Facebook que ven en las películas no están tan alejados", añadió Zilberberg.

La idea nació porque, en GeneXus, se observó que los jóvenes de entre 15 a 30 años interesados en la tecnología pero por fuera de una carrera universitaria o técnica no encuentran espacio en la industria. A esta preocupación se sumó que Uruguay atraviesa por un déficit de educación tecnológica. Y si faltarán iniciativas. Desprogramate 2016 recibió 1.200 inscripciones pero solo pudieron participar 500 personas.

Problemas y soluciones

El centro de la cuestión radica en la situación del país. "La tecnología es una industria que no deja de crecer y que paga bien, pero en las facultades dicen que cada vez hay menos interesados. Y otra es la poca preparación. Son las tres patas de la realidad", consideró Zilberberg.

Ante este panorama, GeneXus decidió actuar. Se creó el plan GeneXus for Students, un conjunto de clases para jóvenes que trabajan en la empresa -pero también para cualquiera interesado- y que quieren sacarse dudas y aprender sobre tecnología. Consta de un curso que otorga la certificación de analista internacional de la empresa. El título incluye nueve meses de licencia de GeneXus (si la persona trabaja allí) para que puedan armar su propio emprendimiento con dos opciones: servicios integrales para programadores informáticos y lenguaje .NET, o Java y Smart Devices. La certificación permite que el analista pueda unirse al negocio de GeneXus y trabajar con la comunidad de más de 120 mil clientes que tiene la empresa en el mundo (45 países aliados), lo que incluye más de 8.500 compañías. El plan completo tiene un costo de US$ 60 más IVA.

Con estos avances se hacía imprescindible la creación de un evento que coordinara y reuniera a las personas interesadas en la tecnología. "Entre los organizadores decidimos que los oradores tenían que tener menos de 30 años para que los jóvenes se pudieran identificar con ellos, o que fueran personas mayores pero con la capacidad de motivar a los asistentes", puntualizó Zilberberg. Así se eligió al CEO de Qservices, Pablo Fuiza; a Martín Torrado e Ignacio Eirale de la app Boliches UY; a Gonzalo Galloti, creador de la aplicación oficial del fútbol uruguayo; y a Nicolás Jodal, CEO de GeneXus, entre otros.

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Motivación

¿Por qué atraer a los jóvenes? Porque la tecnología "está invadiendo el planeta", dijo Jodal en su participación en Desprogramate 2016. Pero, al mismo tiempo, hay déficit en la formación de profesionales, en particular, de técnicos especializados en testeo y programación, administradores de bases de datos y de sistemas operativos, especialistas en Big Data y tecnologías en la nube. Y aunque se sabe que estas destrezas son las que se requerirán en un futuro (demasiado cercano), muchos estudiantes no se acercan a las aulas de informática.

El CEO de GeneXus comentó que los jóvenes deben proponerse retos difíciles para estimular el cerebro y así aumentar la capacidad de razonamiento. Aprender a programar, por ejemplo, no solo es la base del pensamiento computacional, sino también de los razonamientos de la rutina diaria. A partir de la adquisición de habilidades computacionales, los estudiantes ven a la tecnología como una herramienta para expresar sus ideas y como un medio ideal para proponer soluciones creativas a distintos problemas.

"El juego que jugamos todos es de velocidad. Hay que entrenarse para concretar la idea y es aun más difícil pensar si la idea será exitosa o no. El tiempo es vital y corto, por lo que es muy importante evaluar una buena idea", expresó. Y añadió: "Hace dos décadas era imposible llegar a millones de personas con pocos recursos; hoy en día se puede lograr".

Los que se arriesgaron

Para que nada de lo expuesto quedara solo en la teoría, Desprogramate 2016 tuvo seis oradores que, a partir de sus experiencias, incentivaron a los jóvenes asistentes.

Uno de ellos fue Pablo Fuiza, CEO de Qservices, una empresa que brinda soluciones y apoyo a la gestión de empresas a través del uso de lo último en tecnología. Años atrás, la empresa trabajaba en el desarrollo de un software para una compañía petrolera cuando Fiuza conoció a un niño autista que le cambió la vida. "Decidí mover nuestro trabajo de desarrollo hacia el ámbito social, tocar a las personas", relató. En una charla sobre niños con síndrome de Down quedó sorprendido por la facilidad que tenían para utilizar tabletas. Así, Fiuza creó el Proyecto DANE, para la generación de software inclusivo.

Propone el desarrollo de aplicaciones para estimular a niños y jóvenes con diferentes discapacidades, para que aprendan a desenvolverse con mayor facilidad. Hasta el momento, el Proyecto DANE incluye 15 aplicaciones gratuitas.

"Lo que hacemos es mejorar y aportar un granito de arena desde la tecnología. No existe nada mejor que ayudar haciendo lo que a uno le gusta", sostuvo.

Martín Torrado e Ignacio Eirale, creadores de la app Boliches UY, que centraliza la información de los locales nocturnos del país, hablaron de la confianza en las ideas. Por ejemplo, Boliches UY surgió cuando estos dos amigos no sabían adónde ir una noche. La falta de un plan se transformó en una app. Con la ayuda de GeneXus, se creó una plataforma que utiliza el GPS del dispositivo para ubicar los boliches más cercanos al usuario y que también le permite reservar una mesa en el local.
"Tener un buen equipo es igual de importante así como tener gente experta en cada campo", afirmó Torrado. Los emprendedores le recomendaron a los jóvenes no perder el foco en el usuario. "Si no las llevan a cabo, las ideas no valen nada", agregó Eirale.

Otro de los oradores de Desprogramate 2016 fue el creador de la aplicación oficial del fútbol uruguayo, Gonzalo Gallotti. Su historia comenzó por un concurso dentro de GeneXus: quien desarrollara la app con más descargas se ganaría un iPad. Después de tres meses, Gallotti lanzó al mercado su app. A pesar de su empeño, perdió el concurso contra alguien que creó una interfaz para contar chistes. Años después, Tenfield se interesó en la herramienta y se convirtió en la app oficial del fútbol uruguayo. Tuvo tanto éxito que la Federación Mexicana de Fútbol se basó en su proyecto para replicar la idea en tierras aztecas. El éxito fue total: más de 3 millones de descargas, 500 millones de notificaciones y más de 200 mil notificaciones push por segundo.

Ante los jóvenes que fueron a Desprogramate 2016 buscando ese empujoncito para dedicarse a la tecnología, Gallotti hizo hincapié en que deben arriesgarse. "Este es uno de los pocos campos en que se puede tener éxito con muy poco. Yo no gané el iPad pero, como dice el maestro (Óscar Tabárez), el camino es la recompensa", sostuvo.

Los 500 asistentes se fueron con una idea clara que Jaime Zilberberg resumió así: "La solución es no quedarse en la zona de confort. Hay que arriesgarse y saltar al vacío". Quienes desean incursionar en la tecnología deben imponerse retos.

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Encuentro exitoso


Desprogramate 2016 resultó mejor de lo que esperaban sus organizadores. "No esperábamos una gran repercusión y para nuestra sorpresa hubo 1.200 solicitudes", dijo Jaime Zilberberg a Cromo. No obstante, la sala solo permitía el ingreso de 500 personas. "Transmitimos el evento en vivo y tuvimos 1.100 visualizadores por streaming en las cuentas oficiales de Periscope y Facebook Live", contó el líder de GeneXus for Students. Además, en los días siguientes, 900 personas de distintos países del continente consultaron a la empresa por Desprogramate.


Testimonios


Lucas Jiménez, 17 años
Vio el afiche de Desprogramate 2016 en el liceo Nº 9, donde cursa 6º de Ingeniería, al tiempo que discutía con un compañero sobre qué iban a hacer en el futuro. Le interesa la informática y asistió en busca de orientación.

Sebastián Techera, 25 años
Es ingeniero en sistemas y asistió a Desprogramate 2016 por curiosidad para conocer más sobre GeneXus. "Siempre me gustó la tecnología; desde chico escribo códigos", dijo. Hace un año que trabaja como programador.

Acerca del autor

Maximiliano Latorre