Elige tu propia aventura

Telltale Games, la empresa que está dándole nueva vida a la aventura gráfica, vuelve a adaptar un cómic en capítulos para crear un juego en el que hay que saber buscar pero, sobre todo, hablar y decidir: "The Wolf Among Us"


Se ha dicho de él que es un género decadente, extinto, incompatible con el auge de los simuladores de acción y los deportivos. Se dice también que es tiempo de los sensores de movimiento y el mando inalámbrico. Sin embargo, la aventura gráfica o conversacional (tal como rezaba el detalle en aquellas casas que vendían juegos de computadora por cantidad de discos) tiene buena salud.

Telltale Games es la empresa responsable de haber mantenido a este género con buena salud en sus esferas más masivas y, al mismo tiempo, de haberle dado una personalidad diferente: la de vincular el juego más a la reacción que a la investigación. Si en aquellos míticos Monkey Island o los juegos de Indiana Jones la gracia era combinar elementos y descubrir cómo avanzar en la aventura sobre la base de la sagacidad. En los títulos de Telltale como el primero de The Walking Dead (un éxito de crítica el año pasado) el concepto es más cercanos al de aquellos viejos libros llamados “Elige tu propia aventura”. Es decir, que la historia –sus consecuencias, lo que pasa y lo que no– depende únicamente de las decisiones tomadas por el usuario.

En The Walking Dead, Telltale ya experimentaba con un jugador cuyas decisiones y dichos afectaban todo el desarrollo de la historia. Con esos cinco capítulos iniciales, la empresa masificó un estilo que se repite en The Wolf Among Us. Este nuevo título también procede del cómic, en este caso Fables, de Bill Willingham. Además, también respeta a rajatabla su estética en la traslación del impreso a los móviles (iOS: US$ 4,99), computadoras (PC, Mac y Steam: US$ 24,99) y consolas (XBox 360 y PlayStation 3: US$ 14,99).

Había una vez


La historia se centra en el Lobo (Wolf), más conocido como Bigby, que no es otro que el famoso Lobo de la fábula de Los tres cerditos, solo que en este caso tiene aspecto humano.

Si uno inicia el juego sin tener idea del cómic, se preguntará cómo el Lobo puede tener aspecto humano y vivir en la decrépita Nueva York de la década de 1980. Pues en la historia, todos los personajes del mundo de las fábulas son desterrados de aquellas tierras de ficción y conminados a vivir en esta ciudad. Las condiciones, en la mayoría de los casos, tienen muy poco que ver con el estilo de vida que llevaban en esos bosques o palacios en los que sucedían los cuentos.

Entre barrios oscuros y viviendas que comparten la cotidianeidad con el crimen y la depresión económica es que sucede la vida de los personajes de las fábulas. El Lobo, quien ejerce de sheriff, es quien vela por el orden y la vida en paz de todos los personajes que viven en la ciudad.

La situación se agrava cuando uno de la comunidad es asesinado. Aquí, la fábula no convierte a Nueva York y la llena de bosques, música y pájaros cantando, sino que la ciudad incorpora a sus personajes a la podrida realidad: los “fables” juran, mienten, pelean y pueden hasta matar.

Así comienza a desarrollarse esta especie de film noire en el que nuestro personaje se moldeará a medida del jugador, ya que él será quien decida cómo procederá el detective a medida que vaya avanzando. El Lobo deberá decidir adónde ir a investigar y qué tiene prioridad, cómo hablar con los personajes, cuándo callar y cómo (y cuánto) apelar a medios más agresivos.

En medio de todo eso está en juego su perfil. Los personajes aún le temen –después de todo, sigue siendo el Lobo– y esto le genera problemas de confianza en una vida que solo parece sostener a un perfil duro y dado a la bebida y los cigarrillos, como todo buen personaje del género que aplica al cliché. No le falta tampoco cierto hastío combinado con buen humor.

En The Wolf Among Us cada parlamento tiene una consecuencia directa en cómo van a responder de ahí en adelante los personajes, esenciales para desmadejar la trama. Esta tendencia de las decisiones que pueden hacer variar un relato lineal ya fue esbozada en los juegos de la década de 1990, pero está siendo cada vez más utilizada en muchos de los juegos que están surgiendo hoy en día, como Gemini Rue. No hay más que probar algunas versiones tomando decisiones diferentes para ver que el juego cambia mucho conforme a cada resolución.

Como el juego también viene en capítulos (cinco en total), cambian incluso los avances del próximo episodio, los que ya anticipan por dónde irá la historia una vez finalizado uno. Para dispositivos móviles, cada capítulo vale US$ 4,99 y seguramente valgan la pena tanto como este primero. Por lo pronto, para recuperar esa fascinación de dirigir una historia hacia donde uno quiera. La mala noticia es que para jugarlo hay que afinar muy bien el inglés porque todavía no está en español.

Es de esperar que Telltale siga evolucionando y que (¿en unos años?) publique una aventura gráfica de investigación definitiva, que saque lo mejor del instinto y la inteligencia del jugador.

 


Game of Thrones


Lo habían hecho con The Walking Dead y ahora van por otro éxito global: Telltale ya anunció la producción de un juego similar basado en la ya mítica saga de libros Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin (más conocida como Game of Thrones por la serie de HBO) para el año que viene.




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