El vuelo acrobático de la mantis religiosa

Este insecto es capaz de ejecutar un salto increíblemente preciso en menos de una décima de segundo. Mirá el video


Los saltos de una mantis religiosa –desde el despegue hasta el aterrizaje– duran menos de una décima de segundo, más rápido, incluso, que el parpadeo del ojo humano. Durante el salto, el cuerpo del insecto gira en el aire a una velocidad de alrededor de 2,5 veces por segundo. Y sin embargo, los saltos de la mantis son increíblemente precisos. Jamás fallan el blanco.

¿Cómo lo logran? Según los investigadores de las universidades de Bristol y Cambridge, que han publicado sus observaciones en la revista Current Biology, rotan de forma independiente distintas partes de su cuerpo. El giro se transfiere de un segmento del cuerpo a la siguiente, manteniendo la estabilidad del cuerpo.

Los investigadores observaron que, en preparación para un salto, los insectos primero balancean sus cabezas a un lado en exploración de su objetivo, entonces luego mecen sus cuerpos hacia atrás y contraen sus abdóomenes y saltan hacia adelante. "El mantenimiento de la estabilidad para que el cuerpo no gire sin control en el aire es una tarea difícil", dijo Malcolm Burrows, de la Universidad de Cambridge. "Sin embargo, una mantis religiosa se mueve rápidamente y controla la rotación de su cuerpo para que se alinee con precisión con un objetivo y hace todo esto en menos de 100 milisegundos", agregó.

Este descubrimiento podría tener aplicaciones futuras en el movimiento de pequeños robots.

Este tipo de salto es bastante inusual en el mundo de los insectos. La mayoría de estos pierde el control una vez que sus piernas se despegan del suelo.

"Esto es como pedirle a un patinador de hielo que está girando a la misma velocidad que una mantis que se detenga repentinamente hacia una dirección específica", señaló Burrows.

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