El vintage digital

El miércoles tuvo lugar el Festival de Gana, el primer encuentro de gifs de la región, que mostraba propuestas para todos los gustos, colores y movimientos
En la era del HD, el 3D y los celulares con cámaras capaces de filmar en una calidad que era inimaginable hace apenas una década, la imagen ha llegado a ser incluso más real que la realidad, con una definición mayor que la que puede percibir cualquier ojo humano.

Este avance tecnológico ha abierto posibilidades ignotas en la creación visual y, en consecuencia, ha dado lugar a tendencias estéticas que viran hacia lo hiperreal.

Pero estos procesos de cambio no tiran hacia un solo lado. El fenómeno en el que se ha convertido Instagram, con sus imágenes digitales “estropeadas” al más puro estilo analógico, son un claro ejemplo de ello. El hecho de que hoy en día los gifs sean considerados como algo cool también lo es.

Este formato de imagen en movimiento tuvo su auge en internet antes de que aumentara la velocidad de la red y la potencia de las computadoras, y los videos y otros tipos de animaciones digitales empezaran a volverlos obsoletos.

Creado en 1987, este formato de imagen consiste en la concatenación de varios fotogramas que van sucediéndose a una velocidad variable para generar movimiento.

Aunque pueden alargarse durante el tiempo que haga falta, normalmente funcionan en bucles o loops de menos de 10 segundos, lo cual hace que ese movimiento se repita una y otra vez en poco tiempo.

Lo pasado siempre vuelve


Habiendo pasado ya su momento de esplendor en la web, los gifs renacieron en los emoticones y volvieron a ser tendencia gracias a las creaciones de los usuarios de internet.

Son tan fáciles de hacer que basta subir varias imágenes a un programa online, configurar la velocidad a la que se quiere que corran y poner una serie de efectos predefinidos. Incluso existen aplicaciones de iPhone para crearlos.

Lo accesible que se ha vuelto crear estas “rudimentarias” animaciones ha propiciado un verdadero boom de gifs y hoy en día se pueden encontrar miles de blogs dedicados a ellos. La combinación de un tipo de imagen que ya roza lo vintage, con el hecho de que el movimiento se repita rápida y constantemente dan resultados que van desde lo hilarantemente bizarro a lo poético y sutil.

El pasado miércoles la Fundación de Arte Contemporáneo (FAC) celebró el Festival de Gana, el primer encuentro de gifs animados de la región. Su intención era dar cabida a todas aquellas personas que tuvieran ganas de participar y fueran capaces de crear un gif original. Las bases del concurso eran casi anecdóticas y el jurado, todo aquel que entrara a Facebook y pusiera “me gusta” en alguna de las imágenes.

El origen del festival, contó la artista Jessie Young, quien está al frente de esta iniciativa, surgió cuando en el FAC se dieron cuenta de que en Uruguay se estaba produciendo una gran cantidad gifs de calidad.

Dado que crearlos es tan sencillo, el Festival Gana quiso remitirse al “espíritu punk del do it yourself” (“hazlo tú mismo”), y aprovechar las posibilidades de las redes sociales para levantar cualquier barrera, dijo Young. Para ver las distintas obras presentadas, basta entrar al blog creado para la ocasión.

Los gifs uruguayos


Las propuestas presentadas llegaron casi a 70 y dedicarles un rato a verlas con detenimiento merece la pena. Como era de esperarse, los homenajes y revisiones a íconos de la cultura uruguaya no faltaron. Un retrato de Artigas sin ojos se distorsiona mientras detrás de él se convulsiona un prisma y una mujer desnuda se contonea. Otro sorprendente gif muestra la foto de una cuerda de tambores que se mantiene inamovible mientras las caderas y las piernas de las vedettes siguen bailando. Otro muestra cómo unas manos rellenan ravioles.

Como es costumbre en los gifs contemporáneos, que pueden aprovechar cualquier material disponible en la red para remezclarlo y jugar con él, también hay referencias a películas, personajes y actores reconocidos, como un Batman en stop motion que golpea a la cámara, un Tom Hanks de militar que parece decir en inglés: “Sí, señor”, o la despedida que hace Jim Carrey cuando abandona el mundo de ficción en The Truman show.

Además de estos, hay muchos otros, algunos que apelan al esperpento y otros más sugerentes, como el titulado Catrina, que muestra una chica sumergiéndose y emergiendo del agua, y también mientras bucea.

El Festival de Gana culminó con una fiesta en la que se proyectaron algunas de las propuestas, se pasó música, se realizó una performance y se premió al ganador. Se trató de Gastón Rosa (“Tonga”), cuyo gif consistía en la fotografía de un feriante con una bolsa de nailon en la mano que se mueve, mientras el resto de los elementos de la imagen permanecen estáticos. Recibió más de 350 “me gusta”.

Pero lo mejor sucedió en ningún lugar y en todos: en la red, donde tanta gente pudo acercarse y formar parte de un certamen que merece repetirse por lo sencillo, innovador y divertido de su propuesta.

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