El vínculo entre koalas y árboles

Para refrescarse, estos animales se abrazan con fuerza a los troncos, que funcionan como climatizadores naturales, según un nuevo estudio australiano
Durante las olas de calor, el koala, que no bebe casi nunca y no transpira más que por la lengua, tiene una técnica imparable para refrescarse, que consiste en apretar con fuerza el tronco de un árbol, climatizador natural cuya temperatura puede ser cinco grados más baja que la ambiente.

Es el descubrimiento realizado por unos investigadores australianos que se preguntaban cómo hacía este marsupial, que pasa la mayor parte de su vida en los árboles, para sobrevivir a las canículas sin enterrarse al fresco o hacer la siesta a la sombra de un matorral.

Natalie Briscoe, zoóloga de la Universidad de Melbourne, y su equipo siguieron durante meses a unos 40 koalas en el sureste de Australia gracias a unos collares equipados con emisores radio. Postura, actividad, situación en el árbol en el que estaban subidos, la temperatura ambiente y la del árbol... los científicos registraron y analizaron todos lo datos.
Nuestro estudio revela, por primer vez, que las especies arborícolas pueden disponer de microclimas frescos gracias a los troncos de los árboles”, afirman los investigadores

Cuando las temperaturas eran inferiores a 25ºC, los animales estaban frecuentemente sentados en las ramas altas. Pero en cuanto que subían las temperaturas, tenían tendencia a tumbarse y explayarse para exponer una mayor superficie de su cuerpo, pegándose a las grandes ramas o a los troncos en sí. Cuanto más aumentan las temperaturas, más se acercaban al suelo, observaron los zoólogos.

Los marsupiales, que se alimentan casi exclusivamente de hojas de eucalipto, se encaramaban con frecuencia (29%) a las acacias –que no comen– cuando hacía calor, pero casi nunca (5%) cuando hacía más fresco.

Los datos registrados en estas acacias negras (Acacia mearnsii) muestran que cuando hacía calor, el tronco estaba a una temperatura muy inferior a la ambiente: 6,7ºC de menos de media en la base del tronco y 5,1ºC de menos a media altura. A título comparativo, el tronco de eucalipto mostraba una temperatura inferior solo en 1,5ºC a la ambiente.

Según los cálculos de los investigadores, el simple hecho de pegarse contra un tronco fresco permite al koala evacuar su calor de forma mucha más eficaz (68% del total necesario para mantener su temperatura constante), evitándole así deshidratarse cuando transpira por la lengua.

"Nuestro estudio revela, por primer vez, que las especies arborícolas pueden disponer de microclimas frescos gracias a los troncos de los árboles", afirman los investigadores.

Según el estudio, publicado en la revista Biology Letters de la Royal Society británica, otras especies podrían recurrir a la misma estrategia que los koalas, como los primates, los leopardos, los pájaros o los invertebrados.

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