El viaje de la exploración espacial hasta los astronautas virtuales

Tras el satélite soviético Sputnik, EEUU comenzó una carrera tan motivada por la ciencia como por la ambición política. Ahora, el Curiosity terminó de demostrar que los humanos ya viajaron a Marte
Los más de ocho meses de viaje sin emociones del laboratorio de ciencia marciano, también llamado de forma caprichosa Curiosity, terminaron con un angustiante aterrizaje de siete minutos en el cráter Gale. Poner al cuarto rover en el espacio rumbo a Marte fue una pavada en comparación con hacerlo descender.

El Curiosity va a explorar el cráter por un año marciano (687 días terrestres) para buscar evidencia de vida extraterreste, en primer lugar, y evaluar la habitabilidad del planeta, en segundo lugar.

El satélite soviético Sputnik dio inicio a la era espacial el 4 de noviembre de 1957. Casi seis meses después, buscando tranquilizar a una nación ansiosa, el presidente Dwight Eisenhower presentó el panfleto Introducción al espacio exterior, una notable declaración de su Comité de Asesoramiento Científico, para el público estadounidense.

Una breve sección titulada: “Un mensaje desde Marte”, destaca que mucho de lo que queremos saber del espacio puede ser reunido por instrumentos y transmitido a la Tierra por una pequeña fracción del costo que requiere enviar científicos a otros planetas.

La NASA y sus dos caras


El alunizaje del Apollo 11 fue aclamado como el comienzo de una nueva era de la exploración humana. Parecía que las estrellas estaban a la vuelta de la esquina. Sin embargo, desde el programa Apollo ningún humano se ha aventurado más allá de la órbita terrestre baja. ¿Qué llevó el sueño del viaje interplanetario al olvido?

Parecería que hay dos NASA en 1969: la NASA que construye el Hubble y explora el Sistema Solar y la NASA que ensambla el Transbordador Espacial pero se ve atrapado en la órbita terrestre baja. Eran los astronautas humanos versus los astronautas virtuales.
Comenzando por el aterrizaje del Viking 1 en 1976, hemos estado buscando vida en Marte por 36 años, sin encontrar nada"

Inicialmente, la NASA fue concebida como una agencia civil. El lado de la ciencia nos dio telescopios espaciales y misiones que todavía son fuertes en Mercurio, Júpiter, Saturno y más allá. El lado de la Guerra Fría tiene sus reminiscencias en los planes para enviar gente a Marte, a pesar de los obstáculos psicológicos, genéticos e ingenieriles, entre otros.

Comenzando por el aterrizaje del Viking 1 en 1976, hemos estado buscando vida en Marte por 36 años, sin encontrar nada. El símbolo es la cara de desilusión del astrónomo Carl Sagan cuando en 1976 la cámara del Viking 1 paneó el horizonte de Chryse Planitia (Planicie Dorada), mostrando una árida y pedregosa superficie.

Chryse Planitia es solo una pequeña región de la superficie de Marte, pero hasta ahora, nada ha suavizado la primera impresión de que Marte no es un planeta con vida.

Si enviamos astronautas a Marte, van a viajar por seis meses y después no tendrán nada que hacer durante otros 18 meses, a la espera de que la Tierra autorice el siguiente vuelo.

La imagen no es muy atractiva: millones y millones de organismos terrestres viajarán a Marte en cada intestino humano y se multiplicarán en sus excrementos mientras estamos allí. Vamos a encontrar vida en Marte, pero esta será familiar. Marte debería ser puesto en cuarentena.

Ojos de la Tierra


El término rover hace referencia a un robot móvil autónomo que funciona como una extensión mecánica de un operador humano remoto.

El primer rover marciano fue Sojourner, usado en la misión Pathfinder de 1997. Un operador, cómodamente sentado en los controles, ve Marte a través de los ojos del rover, que son mucho mejores que los ojos humanos: pueden hacer foco en un grano a los pies del rover o a una montaña distante. Sojourner nunca paró por un café o se quejó por las noches frías.
La mayor aventura de nuestro tiempo es explorar donde ningún humano jamás podrá pisar”

Le siguieron Spirit y Opportunity, las rovers gemelas. Durante un tiempo parecían casi inmortales, pero los vehículos exploratorios como las personas, finalmente se apagaron.

El Curiosity es más grande, rápido y habilidoso con herramientas, además de obtener la energía de plutonio-238. Los seres humanos han cambiado poco en 200 mil años, pero los rovers mejoran con cada misión.

Han pasado 36 años desde que las Viking 1 y 2 buscaron vida para entender si Marte fue o puede ser un hábitat para la vida. Lo que falta y ha faltado por tres décadas es una misión que vuelva con las muestras. Pero ese es un trabajo para un rover.

Lo que la NASA no dice cuando se trata de búsqueda de vida en Marte es que el descubrimiento más fascinante del nuevo milenio es la abundancia de planetas extrasolares.

“¿Las personas visitarán Marte alguna vez?”, me preguntan con frecuencia. “Ya lo han hecho”, respondo y agrego: “La mayor aventura de nuestro tiempo es explorar donde ningún humano jamás podrá pisar”.

Al habernos convertido en astronautas virtuales, todos podremos ver Marte a través de los ojos del Curiosity.

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