El uruguayo que le robó Plutón a Estados Unidos

La Academia Nacional de Ciencias de ese país lo incorpora a su cuerpo de académicos
Julio Ángel Fernández es montevideano y vivió su niñez y su adolescencia durante la Guerra Fría, años en los que Estados Unidos y Rusia se disputaban la conquista del espacio. En ese tiempo el hombre llegó a la Luna, donde dejó su eterna pisada, y salieron las primeras sondas a Marte en busca de vida. Fue una época muy apasionante para la astronomía.

Hoy, con 70 años, Fernández es uno de los cerca de 30 astrónomos uruguayos que se han recibido desde la creación de la carrera en 1968. Estudió en la Facultad de Humanidades y Ciencia y se recibió en 1974.

Su carrera es extensa: durante los años de la dictadura uruguaya tuvo que mudarse al exterior, donde integró institutos científicos de reconocimiento internacional (ver Cronología). Al volver a Uruguay, en 1987, Fernández ingresó como profesor titular en la Facultad de Ciencias, profesión que desempeña hasta el día de hoy.

De su infancia recuerda con cariño haberse llevado de la escuela, alrededor de 1958, un libro de Arthur Clarke, Islas en el cielo, el cual contaba la historia de un niño que visitaba una estación espacial. "En ese año también salió una colección de figuritas de la conquista del espacio; todo eso reforzó mi interés en la astronomía", relató. En cuarto de liceo visitó el observatorio del Instituto Alfredo Vázquez Acevedo (IAVA). Lo impresionaron el telescopio y la cúpula. "Ahora es como una pieza de museo, casi ni se usa. Necesitamos ponerle un poco de amor, no dejar que esos instrumentos se desactualicen", reflexionó.

Difícil para ese niño imaginar que varios años después ingresaría a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos por su rico aporte al conocimiento.

Fernández nunca fue de los aficionados que se construyen su propio telescopio, pero igualmente miraba el cielo. La astronomía sigue siendo de su interés, aunque admite que ya no le sorprende tanto como antes: cuando era chico, imaginaba que el descubrimiento del espacio sería más rápido.

La astronomía es una disciplina tan vasta como el universo en sí mismo. Fernández decidió dedicarse a la planetología, en particular al estudio de los cuerpos más pequeños del sistema solar –como los cometas o los asteroides– y a la formación y evolución del sistema planetario. Y como vasta es la astronomía, vastas son las confusiones. De vez en cuando tiene que aclarar la diferencia entre astronomía y astrología. Tampoco falta la oportunidad de tranquilizar a quienes le consultan si es verdad que un asteroide chocará con la Tierra.

Sus aportes

Uno de sus trabajos más notorios es la determinación de la existencia de un cinturón de asteroides que se encuentra más allá de Neptuno: el cinturón de Kuiper.

Sin embargo, hay un episodio que en la comunidad astronómica es el más recordado, por algunos con más cariño que por otros. Fernández, junto con su colega Gonzalo Tancredi, fueron en cierta forma los responsables de que Plutón pasara a ser un planeta enano.

Ese fue un hito inesperado. En 2006 ambos fueron convocados a la asamblea general de la Unión Astronómica Internacional. Para su sorpresa, el tema sobre la mesa era una nueva definición de planeta. "La había preparado un panel de expertos que proponía un sistema solar agrandado, de manera de acomodar que Plutón siguiera siendo un planeta", apuntó Fernández. Todo estaba preparado para que esa definición se aprobara. Quienes promovían la idea incluso habían preparado pósters con un boceto de cómo quedaría el nuevo modelo de sistema solar.

"No nos gustó la definición –señaló Fernández–; nos pareció que había sido muy traída de los pelos para que Plutón siguiera siendo considerado planeta". Fernández y Tancredi se fastidiaron con esa idea y entonces, con otros colegas, comenzaron a trabajar en una nueva definición que dejaba a Plutón fuera de la clasificación.

"Comenzamos a convencer a la gente, porque realmente teníamos argumentos", dijo. En la asamblea final, la mayoría votó por la propuesta de los uruguayos y sus colegas astrónomos.

¿Cuál fue la polémica? Que Tancredi y Fernández se metieron con Plutón, el único planeta descubierto por un estadounidense, el mismo año en que Estados Unidos lanzaba la misión New Horizons a Plutón, la cual promocionaban como la visita al único planeta aún no explorado del sistema solar. Desde entonces ha habido incontables intentonas para revertir el cambio.

A Fernández le resulta reconfortante haber tenido incidencia en la marcha de la ciencia y en el pensamiento humano. "Esto va de cómo uno visualiza el universo. Desde que existe la ciencia, el hombre ha tratado de clasificar los objetos en distintas categorías para ordenar su mente y en este caso definimos lo que es un planeta", expresó.

Reconocimiento

Luego de haberse ganado tal fama en Estados Unidos, resulta sorprendente la designación de la Academia Nacional de las Ciencias. Fernández se enteró gracias al bioquímico Rafael Radi, el primer uruguayo en ingresar en la Academia el año pasado, quien se encontraba recibiendo la condecoración cuando en la lista de los próximos ingresos se encontró con un nombre familiar.

"Me mandó un mensaje enseguida diciendo que había sido designado. ¡Fue una sorpresa!", comentó el astrónomo. "Lo primero que le dije cuando le contesté fue '¿Estás seguro de que soy yo?'. Luego me mandaron la notificación oficial por mail y por correo certificado, así que no es un sueño".

El nombramiento de Fernández no implica que se convierta en un funcionario de la Academia ni que recibirá un sueldo. "Yo voy a seguir siendo lo de siempre acá en Uruguay. El año que viene asistiré para recibir la condecoración, pero lo único que puedo vaticinar es que en algún momento tenga que hacer alguna evaluación o asesoría", calculó.

El astrónomo aspira a que este reconocimiento sirva para demostrar que en este país pequeño sí se puede hacer ciencia de calidad. "A veces nos tiramos abajo, somos el país del 'no se puede', pero si uno tiene vocación y se lo propone puede llegar a tener un reconocimiento fuera de fronteras", dijo.

Y vaya que están fuera de fronteras sus reconocimientos: el asteroide 5996, bautizado Julioangel en su honor, deambula por el espacio para recordar sus hazañas.

Cronología

  • 03/1979 - 02/1980: Investigador visitante en Observatorio Astronómico de Madrid , España
  • 03/1980 - 10/1983: Investigador visitante en Max Planck Gesellschaft , Alemania.
  • 03/1984 - 03/1986: Profesor visitante en Universidade Federal do Rio de Janeiro, Brasil.
  • 01/1987 - actualidad: Profesor titular en Facultad de Ciencias, Universidad de la República, Uruguay.


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