El top seis de los monitores de ejercicio

En tiempos en que se diversifica la oferta de dispositivos inteligentes para hacer un seguimiento de la actividad física, es importante saber cuáles sirven y para qué
Primero lo primero: ¿qué es un monitor de ejercicio y por qué querrías uno? Estos dispositivos que varían entre bandas, relojes de pulsera y collares prometen hacer un seguimiento de la actividad física durante el día y, en algunos casos, en la noche. Se unen vía Bluetooth a aplicaciones especiales contenidas en tu teléfono o tableta. Mantienen un registro cuidadoso de cuántos pasos tomaste, cuántas escaleras subiste, cuántas calorías quemaste y, si aflojaste con la actividad, te cuenta con malicia cuántas horas perdiste.

El futuro de los monitores de ejercicio es prometedor. Eventualmente, los dispositivos que se visten van a medir todo tipo de datos personales (la composición de tu sangre, temperatura, colesterol, humor) de forma confiable y no invasiva. Se sincronizarán con tu balanza, cepillo de dientes y water, y ofrecerán reportes diarios sobre tu cuerpo. Esto ya está pasando.

No obstante, hoy en día las únicas personas que de verdad se están beneficiando de estos aparatos son aquellas que quieren motivarse a caminar más. Los monitores hacen una tarea fantástica al momento de contarte los pasos, incentivarte a a moverte más y felicitarte cuando alcanzás las metas. Por lo que, si estás dispuesto a pagar por un entrenador cibernético, estas son mis recomendaciones, ordenadas de la peor a la mejor. Todas pueden medir los pasos tomados y las calorías quemadas, por lo que los factores de diferenciación están vinculados a la estética, funciones auxiliares, lo amigable que sea para el usuario o la aplicación asociada.

 

Jawbone UP24 (US$ 149)

El principal defecto de Jawbone es que no podés revisar en el dispositivo en sí cuántos pasos vas. La pulsera no tiene ningún lector digital, lo que significa que tenés que mirar la aplicación si querés saber la cantidad de pasos que tomaste. Es especialmente molesto cuando salís a hacer ejercicio y querés dejar tu teléfono en casa.

 

Withings Pulse (US$ 99)

Tal como su nombre sugiere, el Pulse te permite verificar la frecuencia cardíaca presionando con el dedo índice en un lector óptico. Los resultados que me generó fueron inconsistentes y a veces ni siquiera pudo leer el ritmo. Lo peor es que la aplicación es un desastre: difícil de navegar, compleja en exceso y visualmente confusa.

 

Nike FuelBand SE (US$ 149)

La FuelBand tiene dos problemas. El primero es que Nike insiste en registrar la actividad en términos de "Puntos Fuel" y "Horas ganadas", que son medidas que a nadie le importan. Con el conteo de los pasos estaría bien. El segundo problema es que Nike también insiste en ponerle su marca a la pulsera. El dispositivo que la compañía me prestó para probar tenía una franja anaranjado chillón que hacía que me dieran ganas de dejarla en casa cuando intentaba verme medianamente elegante. Hay modelos solo en negro para llamar menos la atención. De todos modos, me gustó que en un día de particular pereza la FuelBand me animó escribiéndome: "Corre, Seth, corre", tres veces en mi muñeca.

 

Basis (US$ 199)

Tiene el aspecto de un reloj fornido, algo que a muchos puede no gustarles. Hace un excelente trabajo en registrar los pasos y calorías. Lo más inquietante es que te monitorea de forma constante el ritmo cardíaco mediante un lector óptico ubicado en la parte trasera, el cual toma tu pulso desde la muñeca. Me resultó interesante mirar los cambios de mi frecuencia cardíaca en diferentes circunstancias, después de hacer ejercicio o durante una cita, por ejemplo. Es el mejor monitor para comenzar.

 

Misfit Shine (US$ 119)

Hay dos cosas buenas sobre Misfit. La primera es que podés enganchártelo donde quieras usando un pendiente magnetizado. La segunda es que no tenés que cargarlo con un cable USB, sino que tiene una batería similar a la de los relojes de pulsera. Por supuesto que precisás reemplazar la batería en determinado momento, pero prefiero esto antes que recargarlo cada cuatro a seis días, como sucede con la mayoría de los monitores de ejercicio. El modelo Shine es mi favorito si tomo en cuenta los denuncias de usuarios que acusan a la última versión de la banda Fitbit de provocar alergias en la piel, motivo por el cual el dispositivo que encabeza mi ranking está en este momento discontinuado.

 

Fitbit Force (US$ 129)

Antes de conocer la noticia de los problemas dermatológicos que provoca, Fitbit era el ganador obvio de este ranking. La banda es estilizada y elegante, con fácil acceso a toda la información que querés tener en tu antebrazo. Me gustó su alarma silenciosa: puede vibrar en tu muñeca para despertarte a determinada hora, sin molestar a quien sea que esté durmiendo a tu lado. La aplicación Fitbit también está hermosamente diseñada y es un placer de usar, algo que no se puede decir de las apps de los otros monitores.

 

En conclusión, si tenés ganas de apostar que no tendrás reacciones adversas en la piel (solo 1,7% de los usuarios de Fitbit Force lo registraron), buscá algún lugar que aún venda la banda y disfrutala. Pero, si te preocupan las alergias, tenés tres opciones: 1) Conseguí el modelo anterior de Fitbit, Flex, que tiene un display limitado pero que, por lo demás, es una buena alternativa. 2) Comprá el Misfit Shine, mencionado antes. 3) Esperá a que salga al mercado el Gear Fit de Samsung, que estará disponible en abril y se ve genial. También se rumorea que Apple lanzará un reloj inteligente con capacidad para registrar la actividad física. La paciencia, como el ejercicio, es una virtud.

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