El Thomas Edison de los pobres

El mecánico brasileño Alfredo Moser ideó una lámpara con agua y cloro que ilumina a miles de hogares
Una botella de plástico, agua y un poco de cloro. Es todo lo que se necesita para que miles de personas puedan tener luz en sus casas. Parece una idea sencilla, pero este invento está revolucionando el mundo, informó BBC Mundo. Las lámparas-botella ya se encuentran en 140 mil hogares en 15 países y se calcula que para principios del año que viene un millón de personas podrán disfrutar de esta iluminación. Además de ser gratis, no conlleva riesgos como otros métodos que son utilizados por personas de bajos recursos, como el querosén.
Un ingeniero vino y midió la intensidad de la luz. Depende de cuan fuertes sean los rayos de sol, pero equivale mas o menos a 40 o 60 vatios”, dijo Alfredo Moser sobre sus lámparas

Este invento fue creado por Alfredo Moser, un mecánico de Uberaba (municipio de unos 300 mil habitantes al oeste de Minas Gerais) a quien se le ocurrió la idea en 2002 durante uno de los frecuentes apagones que padece esta zona de Brasil.

Las lámparas funcionan por refracción de luz solar, explicó Moser a BBC Mundo. Pese a que solo funcionan durante el día, el método ha resultado exitoso para miles de personas que viven en asentamientos o espacios en los que no se disponen de ventanas. En Filipinas, donde un cuarto de la población vive en la extrema pobreza, el proyecto de la fundación My Shelter ha instalado 15 mil “lámparas Moser” en 20 ciudades. Otros países que también han incorporado el invento son Argentina, Fiyi, India, Bangladesh y Tanzania.

Humildad


“Hay que añadir dos tapas de cloro para evitar que el agua se ponga verde (con algas). Mientras más limpia esté la botella, mejor”, declaró Moser a BBC Mundo.

Para colocar la lámpara hay que abrir un hueco el techo con un taladro y de abajo hacia arriba se coloca la botella en el orificio y se la fija con resina de poliéster, con la que se evitan las goteras. “Un ingeniero vino y midió la intensidad de la luz. Depende de cuan fuertes sean los rayos de sol, pero equivale mas o menos a 40 o 60 vatios”, comentó.

Lejos de haberse hecho rico por su invento, Moser continúa viviendo en una casa sencilla y conduce un auto de 1974. Y está orgulloso de que su vida no haya cambiado, expresó a la BBC.

“Hubo un hombre que empezó a utilizar las botellas en su hogar y, en un mes, ahorró suficiente para pagar por las cosas básicas que necesitaba para su hijo, quien estaba a punto de nacer. ¿Puede creerlo?”, dijo Moser, quien instaló lámparas hechas de botellas en las casas de los vecinos y en el supermercado local.

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