El tercer centinela de la ESA ya vigila los océanos de la Tierra

Sentinel-3A se dedicará a analizar la altura de su superficie, el color y su temperatura

Publicado por Sinc

Sentinel-3A, el tercer satélite del programa europeo de monitorización medioambiental Copérnico, ya está en órbita. Equipado con cuatro instrumentos (OLCI, SLSTR, SRAL y MWR) de observación de la Tierra que dotarán al programa de 'visión panorámica', se dedicará a la monitorización de los océanos.

Además, el satélite prestará atención a los usos del terreno y a su temperatura, detectando incendios forestales y vigilando tanto la energía liberada por ellos a la atmósfera, como los daños causados en la vegetación. El otro satélite que compone esta misión, Sentinel-3B, se lanzará en el año 2017.

Sentinel 3A monitorizará los océanos, pero también vigilará los usos del terreno y los incendios forestales

"Este es el tercer satélite Sentinel lanzado en menos de dos años, un hito ciertamente especial. También marca el inicio de una nueva era para los servicios del programa Copérnico: proporcionará todo un abanico de nuevos datos con una cobertura sin precedentes sobre los océanos", explica Volker Liebig, director de los programas de observación de la tierra de la ESA.

En su faceta de estudio de los océanos, la misión dará continuidad a la serie histórica de datos sobre el nivel del mar y su temperatura iniciada hace más de veinte años, lo que resulta fundamental para ampliar los datos sobre el cambio climático. José Moreno, profesor de Física de la Tierra de la Universidad de Valencia, apunta que Sentinel-3A "también mide el oleaje y el viento, lo que permite obtener la topografía marina y detectar variaciones en el aumento del nivel del mar".

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Ese aumento se mide, asimismo, estudiando la temperatura de la superficie oceánica, algo que el satélite hará obteniendo mapas globales de temperatura marina cada dos o tres días. Es uno de los aspectos más relevantes en los estudios del cambio climático y, para ello, Moreno explica que las mediciones deben tener "un error de una décima de grado en dos medidas separadas por diez años".

Sentinel-3A, al igual que el resto del programa Sentinel o Centinela, se utilizará como referencia para misiones futuras como, en este caso, FLEX, perteneciente al programa Exploradores de la Tierra, y que será lanzada en 2021 para volar unos kilómetros por delante de Sentinel-3A, en su misma órbita. De esta manera, aprovechará los datos obtenidos por éste y obtendrá mediciones mucho más precisas. Además, los datos de las misiones Sentinel se distribuirán de forma gratuita a usuarios de todo el mundo.

La primera señal de Sentinel-3A se recibió a través de la estación de Kiruna, Suecia, 92 minutos después del despegue. A continuación, los controladores del centro de operaciones ESOC de la ESA en Darmstadt, Alemania, activaron el control de actitud y establecieron los enlaces de telemetría que les permitirán evaluar el estado del satélite tras el lanzamiento.

Cuando termine la crítica fase de lanzamiento y operaciones iniciales, de una duración aproximada de tres días, los controladores empezarán a probar cada uno de los elementos del satélite y a calibrar sus instrumentos. Sentinel-3A estará listo para entrar en servicio en unos cinco meses.

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"Tras el éxito del lanzamiento estamos deseando ver cómo nuestros expertos preparan la entrada en servicio de esta misión – tal y como hicieron con los dos primeros satélites de la familia", explica Jan Woerner, director general de la ESA, que añade: "Estamos ante otro ejemplo más de la amplia gama de competencias de la ESA, que abarca desde el diseño preliminar hasta las operaciones de una misión en órbita".

El Sentinel 3A lleva a bordo una importante participación de once empresas españolas: Airbus Defence and Space, ALTER Technology, Crisa (Airbus DS), Elecnor Deimos, GMV, HV Sistemas, IberEspacio, MIER Comunicaciones RYMSA Espacio, SENER y Thales Alenia Space España.