El robot Pepper consigue trabajo en Pizza Hut

Un acuerdo entre Master Card y Softbank, propietario del robot, permitirá instalarlo en las pizzerías del grupo en Asia
Quienes vaticinan que los robots son una amenaza y que acabarán con millones de puestos de trabajo en el mundo pueden echarse a temblar. Pepper, el robot con cara de niño creado por el grupo japonés Softbank, empezará a tomar los pedidos y a cobrar a los clientes de los restaurantes Pizza Hut a finales de este año.

La compañía de medios de pago Master Card ha anunciado que el robot se instalará en algunas de las pizzerías del grupo en Asia, y que se tratará de una de las primeras experiencias en las que un robot atienda al público en este tipo de establecimientos.

La idea inicial es que Pepper sustituya a las máquinas automáticas que se encuentran en restaurantes de comida rápida como McDonnalds, que permiten hacer el pedido de comida y bebida sin necesidad de pasar por el mostrador donde están los empleados. "En lugar de instalar un montón de tabletas en los restaurantes, pondremos estos robots", ha declarado un portavoz de MasterCard.

La compañía asegura que el Pepper será capaz de identificar a los clientes -que previamente se hayan descargado una aplicación en sus móviles- y sugerirles qué pueden pedir según su estado de ánimo.

El robot, de color blanco, cara amable y 1,2 metros de altura, está diseñado para hablar con los clientes, responder a sus preguntas y permitirles pagar sus cuentas a través del móvil.

Hasta ahora, se han vendido alrededor de 14.000 de estos robots en Japón, donde 500 grandes compañías como Mizuho Bank y Nestlé han empezado a instalarlos.

El siguiente mercado en que Softbank ha puesto los ojos es Estados Unidos, donde Pepper se lanzará en julio. A Europa podría llegar a finales de año. El precio de cada robot es de unos 2.000 dólares. MasterCard ha asegurado que estudia implantar el robot en lugares como hoteles y aeropuertos, aunque se trata de un "experimento incipiente".

La implantación de estos humanoides ya ha levantado la alarma entre quienes consideran que los robots acabarán con millones de puestos de trabajo, especialmente con los menos cualificados. "No queremos reemplazar a nadie", ha asegurado John Sheldon, jefe de Innovación de MasterCard. "Es una oportunidad para mejorar la eficiencia y hacer que los empleados hagan un trabajo con mayor valor y donde se premie la experiencia".

Pepper es una creación de la empresa de robótica francesa Aldebarán, parte del grupo japonés Softbank, especializado en tecnología. Su popularidad pone sobre la mesa un gran debate sobre el papel que los robots y la inteligencia artificial jugarán en la sociedad en el medio plazo.

Debate ético


Gracias a la aparición de sensores de bajo precio y de nuevos algoritmos, los robots prometen ser una revolución en sectores como la salud, el comercio e incluso el transporte, con la llegada de los coches que no necesitan conductor. Sus defensores aseguran que aportarán mayor eficacia en muchas labores, y por tanto más competitividad, y que pueden desarrollar tareas peligrosas, como misiones militares.

Algunos países, como Japón, con una población tremendamente envejecida, ven los robots como una fórmula de dar compañía a miles de ancianos que viven solos. Pero sus detractores se cuestionan si deben ser los robots quienes realicen estas tareas y qué otro tipo de trabajo pueden realmente desempeñar en la sociedad.

Fuente: Expansión

Populares de la sección