El regreso de Adam Jensen

Deus Ex: Mankind Divided ofrece una versión recargada de aquello que a la saga de acción ya le había salido bien
En ocasiones, distintos juegos parecen imponerse por sí solos. Comienzan a invadir los espacios de reseñas, los foros de jugadores y notas de prensa, demostrando que no son pocas las veces que el propio juego logra el éxito tan solo basado en su calidad y resultado.

Uno de los últimos ejemplos de esto es el Deus Ex: Mankind Divided, de Eidos Montreal –la subsidiaria canadiense de Eidos Interactive–, un juego de acción e infiltración ambientado en un mundo futurista cyberpunk donde un grupo de humanos "mejorados" se descontrola y son enfrentados por uno de ellos que se mantiene fiel a la humanidad.

El caos

Al tratarse de una secuela directa de Deus Ex: Human Revolution es necesario hacer algo de historia. El protagonista es Adam Jensen, un exoficial de SWAT quien en 2027 trabaja para la empresa tecnológica Sarif Industries, especializada en mejoras para humanos. Un ataque a la empresa termina costándole la vida a su novia y él mismo queda mutilado. Seis meses después y luego de profundas cirugías, Jensen es uno de los pocos humanos mejorados que existe en el mundo. Comienza entonces a perseguir a sus atacantes, solo para descubrir que su origen es mucho más cercano de lo que imagina.

Ahora, en Deus Ex: Mankind Divided, la acción transcurre en 2029. Jensen ha descubierto a los responsables detrás de la conspiración que tantos males le han causado –que no son otros que los Iluminati, una de las sociedades secretas más utilizadas por la ficción– y los enfrentará en una serie de misiones que lo llevarán por distintas partes del globo: Dubai, Praga, los Alpes suizos y Golem City, una ciudad donde habitan todos los humanos "mejorados" desechados luego de mal uso o lesión.


Trailer de Deus Ex: Mankind Divided


Juego mejorado

Esta secuela se destaca al mejorar ostensiblemente su jugabilidad. Las reseñas han coincidido que el modo batalla abandonó cierto tono "robótico" (algo que se notaba sobre todo al momento de enfrentar a los jefes de cada nivel) y que se ha complejizado el universo de cada misión; se ha dejado atrás la linealidad que obligaba al jugador a seguir una dirección entre partida y objetivo, permitiéndole ahora el traslado por varios lugares opcionales (tejados, subterráneos, ductos de ventilación, entre otros).

Todo esto se refleja en el propio Jensen, quien regresa mejorado y sus habilidades incluyen ahora nuevas armas, la capacidad de hackear terminales y computadoras y el poder de realizar variadas acciones en modo sigilo.

Todos estas mejoras en el juego se deben, tanto en el aspecto técnico como en el visual, a su motor gráfico: Dawn. El manejo de texturas, de iluminación, de las partículas, de las sombras, de los bordes, entre otros detalles, giran en perfecta comunión con el particular estilo que trae esta saga.

Un aspecto no menor que incluye Deus Ex: Human Revolution es cierta complejidad argumental. Sin dejar de lado que se trata principalmente de un juego de acción, la trama aporta por primera vez aspectos tan relevantes como son la discriminación y la xenofobía. Los "mejorados" comienzan a ser segregados por la sociedad, sometidos a controles y medidos con una vara distinta a la del resto, lo que aporta una mirada muy inteligente a un tema actual.

Adam Jensen y Deus Ex: Mankind Divived regresan de esta manera por la puerta grande en una versión bien cuidada y con muy pocos problemas. Gran historia, larga duración, mucha acción, excelentes diálogos en su versión en español y un profundo sistema de juego. Una de las grandes sorpresas de este 2016 para PS4, Xbox One y PC.


Acerca del autor

Rodolfo Santullo