El radar natural para detectar serpientes

Identifican las células del cerebro en humanos y primates que disparan la alerta de peligro ante la presencia de estos temibles reptiles
¿Alguna vez te preguntaste por qué las serpientes inspiran tanto miedo? Estos reptiles suelen generar temor tanto en primates como humanos, y la ciencia acaba de explicarlo al encontrar las células específicas del cerebro que disparan la alerta de alarma de inminente peligro.

Algunas neuronas responden "selectivamente" a las imágenes de estos reptiles y lo hacen de forma considerablemente más rápida que a la visión de caras, manos o formas geométricas.

La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Science, ofrece nuevas pruebas para apoyar la hipótesis de que los primates tenían capacidades visuales que evolucionaron para permitirles ver serpientes de forma rápida, con el fin de sobrevivir a la amenaza que estos animales suponen en la jungla.
Realmente refuerza el argumento de que las serpientes son muy importantes en la evolución de los primates", explicó Isbell

"Realmente refuerza el argumento de que las serpientes son muy importantes en la evolución de los primates", explicó la coautora Lynne Isbell, profesora de antropología del departamento de la Universidad de California Davis.

"Las serpientes generaron las respuestas más rápidas y fuertes", señala por su parte el coautor del estudio Quan Van Leof, de la Universidad de Toyama, e investigadores de la Universidad de Brasilia.

La investigación se llevó a cabo utilizando dos jóvenes monos macacos que habían nacido en una granja nacional de monos en Japón. Los científicos afirman que creen que los monos no habían tenido la ocasión de cruzarse con serpientes antes del experimento.

Los investigadores implantaron quirúrgicamente microelectrodos en una parte del cerebro conocida como pulvinar, en el tálamo, que está relacionada con la atención visual y el rápido procesamiento de imágenes amenazantes. Después les mostraron a los monos imágenes de varios colores en una pantalla de la computadora, entre las que había serpientes en distintas posiciones, caras amenazantes de monos, fotos de manos de estos animales y formas simples como estrellas o cuadrados.

Importancia de la visión


Percibir una serpiente hizo que el cerebro activara rápidas respuestas de miedo que no pudieron equipararse a ninguna otra reacción cuando vieron las caras, las manos o las formas geométricas.

Los investigadores hallaron que mientras se activaron 100 neuronas ante la visión de un tipo de imagen, el 40% mostró una respuesta mayor hacia las víboras, seguido por un 29% que mostró más actividad ante las caras.

Si bien los científicos han sabido durante mucho tiempo que los primates tienen una habilidad sorprendente para ver serpientes incluso en ambientes masificados, esta última investigación ofrece nuevas respuestas a la pregunta de por qué.

"Las serpientes son principalmente responsables del origen de los primates. La visión es lo que separa a los primates de otros mamíferos. Muchas de las estructuras en nuestro cerebro están dedicadas a la visión", afirma Isbell, que escribió en 2011 un libro sobre este tema titulado La fruta, el árbol y la serpiente: por qué vemos tan bien (The Fruit, the Tree, and the Serpent: Why We See So Well).

"Recabé evidencia indirecta", afirma. "Esta es la primera vez que alguien ha llegado y realmente demostrado alguna de las predicciones que hay en el libro y me siento muy gratificada de que las validen", afirmó.
La visión es lo que separa a los primates de otros mamíferos. Muchas de las estructuras en nuestro cerebro están dedicadas a la visión", afirma Isbell

Mientras que el estudio solo se llevó a cabo con dos monos, la investigación futura podría centrarse en las respuestas ante otros predadores en primates, además de potencial aprendizaje sobre cómo responde el cerebro humano, dice Isbell.

Susan Mineka, profesora de psicología clínica de la Universidad Northwestern y experta en primates, describió el trabajo como "absolutamente fascinante" y "realmente importante". Aunque señaló que uno de los posibles fallos es que el equipo de investigadores parecía incapaz de decir con certeza si los monos estudiados se habían cruzado alguna vez con una serpiente.

Y agregó: "Sabemos que muchas especies de monos tienen o un miedo innato a las serpientes o que lo adquieren muy temprano. Este estudio nos ofrece probable mecanismo. Este ha sido un gran tema en la literatura".

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