El Progress M-27M caerá en el Atlántico

Si el carguero ruso mantiene la trayectoria, sus restos impactarán a 1.600 kilómetros al este de Cuba, el próximo sábado


Los restos del carguero espacial ruso Progress M-27M, que orbita fuera de control, probablemente caerán al océano Atlántico el 9 de mayo y no suponen ningún peligro para la población, según cálculos por expertos de Estados Unidos y Rusia citados por medios moscovitas.

Si el Progress M-27M, que pesa más de siete toneladas, mantiene su trayectoria actual, la mayor parte se desintegrará en el correr de la semana en la atmósfera terrestre. Los componentes de titanio y acero inoxidable no se fundirán y, por lo tanto, podrán caer a unos 1.600 kilómetros al este de Cuba.

La velocidad del descenso dependerá del estado de la atmósfera y del viento solar. Y, además, el carguero gira fuertemente sobre su propio eje, por lo que puede cambiar su trayectoria, según advirtió la agencia espacial rusa Roscosmos.

“El riesgo para la población no es igual a cero, pero es muy bajo”, afirmó Holger Krag, experto de la agencia espacial europea (ESA). Las probabilidades de que alguna persona sea alcanzada por los restos de Progress M-27M son de 1 en 3.200, según el Programa de Desechos Orbitales de la NASA.

El recorrido del carguero espacial puede seguirse en este enlace. Completa una órbita terrestre en 90 minutos.

Los cargueros Progress, que se emplean desde hace 35 años, son uno de los grandes orgullosos de la industria aeroespacial rusa, con un historial prácticamente inmaculado: hasta ahora habían sufrido un solo accidente, en agosto de 2011, provocado por un fallo del cohete portador.

El Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia perdió el control del carguero, lanzado desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán), después de que éste quedara situado en una órbita errónea y dejara de enviar datos a la Tierra debido a que no se desplegaron todas sus antenas.

Todos los intentos por retomar el control de la nave automática, que debía llevar a la Estación Espacial Internacional (EEI) cerca de 2,5 toneladas de suministros -combustible, oxígeno, alimentos, equipos científicos-, han sido hasta ahora infructuosos.

Cada año, Rusia envía entre tres y cuatros cargueros con suministros para la Estación Espacial Internacional, un proyecto en el que participan 16 países y que tiene un coste estimado en 100.000 millones de dólares.

La plataforma, con tripulantes a bordo de manera continuada desde 2000, tiene una masa de cerca de 450 toneladas y orbita a una distancia de entre 335 y 460 kilómetros de la Tierra, con una velocidad de unos 27.000 kilómetros por hora.

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