El primer cliente de eBay compró un producto roto

Veinte años después confesó a la compañía por qué lo adquirió

El gigante del e-commerce, eBay, nació como un proyecto personal de Pierre Omidyar, que aprovecho uno de los feriados clásicos de EEUU, el Labor Day, para sentarse a pensar un proyecto desde su casa en Sillicon Valley.

Una vez que se creó el sitio web, que por ese entonces se llamaba AuctionWeb, estaba la necesidad de si el nuevo sitio web de subastas personales funcionaba. Omidyar eligió lo primero que tenía a mano: un puntero láser. La elección no fue al azar. Dos semanas después de comprarlo se le había roto, así que pensó que, si lograba venderlo, no perdería nada en caso de que le dieran muy poco dinero por él.

Pasó una semana y aquel puntero láser (que le había costado 30 dólares) no logró recibir ni una sola oferta. Pierre Omidyar no había mentido y admitía en la descripción del artículo en AuctionWeb que estaba efectivamente roto. No había manera de hacerlo funcionar.

Pero llegó el día que el objeto encontró su comprador. Pierre Omidyar pedía un dólar pero la subasta acabó cerrándose en 14,83 dólares. Ante la sorpresa, pese a que ya lo había advertido en el anuncio, prefirió asegurarse de que al comprador le quedaba claro que el objeto adquirido estaba roto y le escribió un correo. Pese a todo, el comprador se lo quedó porque era justo lo que estaba buscando.

Mark Fraser había visto uno de esos punteros y quería uno. Pero eran todavía bastante caros, del orden de 100 dólares en aquellos años, así que confió en su destreza como ingeniero eléctrico para construirse el suyo. Y necesitaba una pieza que pensó obtener del puntero roto que se vendía en un nuevo sitio online que había conocido por un referido en los foros y lugares de intercambio de información que frecuentaba en la red.

Hoy en día, y como confesó en un divertido video que se pudo ver en la fiesta del 20 aniversario de eBay, el puntero sigue sin funcionar pero todavía lo conserva.


Fuente: Infotechnology