El presidente de Twitter no tuitea

A Omid Kordestani se lo critica porque solo tuiteó ocho veces en su vida
El fichaje del iraní Omid Kordestani llegó un día después de que 338 empleados –el 8% de la plantilla– de Twitter conocieran su despido. Algunos se enteraron de camino al trabajo al no poder acceder a su cuenta de correo profesional. Twitter "robó" a Kordestani de Google (ahora Alphabet), en la más reciente iniciativa de la firma para dar un giro bajo el mando de Jack Dorsey, nombrado la semana pasada como presidente ejecutivo permanente.

Kordestani, de 51 años, fue uno de los fundadores de Netscape, el primer navegador pensado para todos los públicos. Luego se unió a Google como su empleado número 11 en 1999 y permaneció durante una década. Tras varios años fuera de la firma, regresó a tiempo completo en octubre de 2014 como jefe de negocios. No obstante, al transformarse en Alphabet, perdió poder y su cargo quedó diluido.
En Mountain View, Kordestani tenía un salario base anual de US$ 237.500 y premios en acciones por unos US$ 123 millones, según los últimos datos de la firma. Twitter, en cambio, le pagará un salario base anual de US$ 50.000 y una opción para adquirir 800.000 acciones de la compañía.

En estos días se le ha criticado que solo había emitido ocho tuits en su vida. El día de su nombramiento escribió cuatro para agradecer la confianza de Dorsey. En Silicon Valley se considera que si no se tiene pasión por lo que se hace, no merece la pena emplear tiempo en ello.

Pero los más optimistas creen que Twitter quiere mandar un mensaje de madurez: si la dirige alguien que estuvo en la cresta de la primera ola del puntocom y trabajó para un verdadero gigante informático, bien puede tener otro éxito.