El peligro de los jabones antibacteriales

Los productos que contienen triclosan son dañinos en muchos sentidos

Si bien es ridículo demonizar los aditivos de la comida porque sus nombres son largos, o publicitar productos como si fueran "libres de químicos" (nada está libre de químicos) hay algunos productos que hay que vilipendiar desde un punto de vista científico. Y los jabones que usan tricolsan están primeros en la lista.

En sentido literal, la promesa de un jabón "antibacterial" parece rechinar de limpio: menos bacterias significa menos probabilidades de enfermedades. Los gérmenes son asquerosos.

Incluso creyendo eso (que no deberías, porque muchas de las bacterias con las que se interactúa normalmente son geniales) triclosan no es lo mejor. Es malo en su trabajo y potencialmente malo para la persona, también.

Un nuevo estudio publicado en el Journal of Antimicrobial Chemoterapy halló que, durante una lavada de manos convencional, el jabón antibacterial no presentaba ningún beneficio extra al matar gérmenes que los jabones regulares. Eso, en realidad, no es ninguna noticia: en 2014, un análisis de toda la literatura existente sobre el triclosan concluyó exactamente lo mismo.

Triclosan hace efecto con el tiempo, pero se debería ser cauto de todas maneras con productos que usan este antibiótico, incluso si no son usados puntualmente para el lavado de manos.

Algunos estudios han sugerido que el triclosan puede ser peligroso, o incluso cancerígeno. La evidencia sobre esto todavía no es concluyente, pero la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos ha solicitado a las compañías que utilizan este ingrediente estudiar su seguridad y eficacia más detenidamente. Triclosan no es inútil, sin embargo: sabemos que en la pasta de dientes ayuda a prevenir enfermedades de encías.

También sabemos que el triclosan no es totalmente inofensivo, incluso cuando no daña las manos directamente. Es que todo el triclosan que se enjuaga de las manos tiene que ir a algún lugar. Termina en el agua, en la tierra dedicada a la agricultura. Los antibióticos (los que se toman oralmente y los que se ponen en la piel) no deberían estar flotando en el ambiente de esa manera. Existe evidencia de que ese tipo de polución está ayudando a crear bacterias más agresivas y resistentes.

Así que la próxima vez que vaya a comprar jabón de mano, salve su bolsillo y salve a las bacterias.


Fuente: The Washington Post