El pago evoluciona

El cambio del uso del efectivo a la tarjeta está dejando paso a una nueva forma de pagar: el celular. Distintos proyectos en Uruguay y el mundo buscan convertir al teléfono en billetera, tendencia que crece lento pero exponencialmente
Cinco millones de celulares en un país de tres millones y poco de personas. Unos 3.200 millones de teléfonos móviles en un planeta con poco más de 6.000 millones de habitantes. Son millones de potenciales billeteras electrónicas en el bolsillo del caballero y la cartera de la dama.

Como la evolución del hombre de homínido a Homo sapiens, la progresión de cómo se gasta el dinero presagia desde hace tiempo el ingreso del celular como medio principal de pago. Al principio fue el trueque, luego la moneda y los billetes, para ser en parte sustituidos por los cheques y tarjetas, tanto de crédito como de débito.

Aunque todo indica que la hora de los celulares como billetera electrónica ya llegó, la promesa intrínseca de practicidad, seguridad y lógica aún no termina de cumplirse, o al menos de ingresar de lleno en la vida de los millones de consumidores que confían en estos pequeños aparatos para muchas otras funciones.

Pero eso está por cambiar. El mundo evoluciona hacia el celular como verdadera tarjeta de crédito. Basta “pasarlo” por un lector especial para que se debite el dinero de la cuenta bancaria. El usuario elige qué medios de pago asocia con su celular (tarjeta de crédito, cuenta y otros) y se olvida de casi todo el resto, salvo de pagar a fin de mes o de recargar la cuenta.

La lentitud en la adopción del pago vía celular tiene dos raíces fundamentales, ambas relacionadas con la naturaleza humana inclinada a evitar los cambios y desconfiar de lo nuevo. Por un lado, los comercios y proveedores de servicios avanzan despacio en la adopción de estas tecnologías y, por otro, los propios clientes van a paso lento pero firme al usarlos.

Métodos celestes


En Uruguay, las tres compañías operadoras de telefonía celular tienen servicios que permiten pagar por medio de estos aparatos, basados en tecnologías y propuestas diferentes. ANTEL, con su billetera electrónica Bits, crece en forma “exponencial”, indicó Carolina Cosse, presidenta de la empresa. En 2012 el sistema registró 87 mil transacciones, pero en el primer semestre de este año ya superó las 287 mil. Cosse estima que en el segundo semestre este número se duplicará.

Bits permite pagar servicios tales como estacionamiento o recarga de celulares, así como realizar giros bancarios o comprar vales obsequio en shopping centers (ver detalles de su funcionamiento en recuadro). Su lanzamiento y expansión forma parte de una estrategia central que ANTEL definió en 2011: convertir al celular en una billetera electrónica de valor agregado y sumarle cada vez más servicios y medios de pago.

Movistar también registra un crecimiento sostenido de uso con su sistema Pago Fácil, explicó su gerente de marketing, Fernando Leis. Aunque la empresa, al igual que ANTEL, no proporciona datos sobre cantidad de personas que usan estos servicios ni sobre el número de transacciones que se realizan, Leis afirma que el nivel de uso de este servicio es alto, especialmente cuando se trata de compras digitales de montos pequeños.
Bits, crece en forma “exponencial”, afirmó Carolina Cosse, presidenta de ANTEL. En 2012 el sistema registró 87 mil transacciones, pero en el primer semestre de este año ya superó las 287 mil. Cosse estima que en el segundo semestre este número se duplicará

“El celular permite realizar pagos rápidos de montos chicos, entre $?20 y $?30, y es por ahí donde vemos que tiene más potencial de uso. Es mucho más cómodo, por ejemplo, comprar un tique de estacionamiento tarifado usando el celular, que además lo puedo renovar automáticamente desde donde esté sin necesidad de volver al coche, que tener que buscar un punto de venta y luego volver al auto a colocar el papel impreso en el coche”.

Paganza, una aplicación desarrollada en Uruguay para dispositivos con sistema operativo iOS y Android que permite pagar más de 200 servicios al asociarla con una cuenta bancaria, confirma esta tendencia de crecimiento. Sus responsables tampoco dan cifras, pero Leonardo Vernazza, fundador de Paganza, destaca que en los últimos cuatro meses la tasa de uso y la cantidad de transacciones a través de la app viene creciendo en el 50% mensual. Paganza fue lanzada en noviembre de 2012 en fase beta, para invitados seleccionados y ahora ya está disponible en la App Store y Google Play para todo público.

En un país como Uruguay, en el que hay más de 1,5 millones de tarjetas de débito y casi 2 millones de tarjetas de crédito, y en el que se operan poco menos de 2 millones de cuentas bancarias (datos del BCU al cierre de 2012), el potencial del celular con sus 5 millones de líneas es indiscutible.

Un informe de 2012 de la consultora Deloitte para América Latina destaca que con un escaso nivel de bancarización en Uruguay, pero una enorme penetración de la tecnología celular –extendida incluso en sectores de bajos ingresos–, la telefonía móvil muestra un gran potencial para el desarrollo del sector bancario. “Sin embargo, las instituciones se encuentran rezagadas en el desarrollo de los nuevos canales, aun cuando la tecnología móvil se encuentra asociada a una importante reducción de los costos operativos”, se destaca.

Usuarios felices


La cadena de cafeterías Starbucks decidió jugarse a los celulares en 2011 y en los últimos tiempos ha visto como crece y crece el público dispuesto a pagar su café diario por medio de esta vía.

Luego de investigar a sus clientes, la cadena descubrió que más de un tercio eran propietarios de un smartphone, el cual además suelen usar activamente mientras hacen la cola para comprar un café. Por eso parecía un movimiento natural permitirles que pagaran con ellos, para lo cual la empresa creó una aplicación móvil con la que pueden comprar el café más rápidamente y con menos complicaciones, además de sumar puntos para su plan de beneficios de la marca. A la hora de pagar, el cliente muestra al cajero un código de barras en su celular y se debita el dinero de la tarjeta de Starbucks, que puede ser recargada mediante una tarjeta de crédito o por Paypal.

El pago por móvil le acerca a la cadena dos ventajas fundamentales: le cuesta menos y, sobre todo, hace feliz a sus clientes, porque comprar en un lugar repleto de gente se transforma en una acción sencilla y rápida.

Esta es solo una de las posibilidades tecnológicas que se pueden desarrollar con los celulares. Otra, que viene impulsando con fuerza Google a través de su Google Wallet (disponible para Estados Unidos y Canadá) y Square (empresa de uno de los fundadores de Twitter que permite pagos por celular), es la llamada NFC, sigla de Near Field Communications.
Estamos convencidos de que el destino son los celulares como billeteras, pero hay que encontrar el producto que le sirva a la gente”, dijo Leonardo Vernazza, fundador de Paganza

Quienes trabajan en esta área apuestan a que sea el próximo gran paso que incentivará a los consumidores a usar sus celulares como billeteras electrónicas. Este sistema permite transmitir información del celular a un lector o viceversa, en un radio pequeño de espacio. NFC supera en comodidad al resto de las tecnologías que involucren pagos móviles: solo hay que pasar el celular por un lector, cling y caja. Algunos sistemas, como Google Wallet, exigen digitar un código PIN.

El problema es que todavía no se ha popularizado porque son pocos los celulares –y en general son los más caros– que incluyen NFC. Si bien los últimos dos Samsung Galaxy de alta gama (el SIII y S4) tienen NFC, el iPhone no lo incluye y Apple no parece estar dispuesto a sumarlo en el corto plazo. Además, esta tecnología solo se puede usar con las últimas versiones de Android.

Otras aplicaciones y servicios permiten pagar con celular y acercar beneficios a los comerciantes y proveedores, el principal de los cuales es un ahorro en las comisiones que deben pagar a tarjetas y bancos. En Estados Unidos, aplicaciones como LevelUP, Uber y Tabbedout proveen a los comercios de una interfaz de pago que permite que sus clientes compren con celular debitando el dinero de una tarjeta.

Para el usuario la ventaja es que con una sola aplicación puede pagar cientos de servicios y productos, a diferencia de las apps exclusivas de ciertas marcas o empresas. También puede utilizar sus cuentas de beneficios para cada servicio y monitorear sus gastos en un determinado local a través del tiempo.

Para utilizar Square, por ejemplo, solo hay que ingresar a la aplicación, asociarla con una tarjeta de crédito y subir una foto del cliente. Para pagar en un comercio que acepta este servicio, el cajero toca la pantalla del celular, en la que confirma que el cliente es quien dice ser a través de la foto. Y todo pronto.

Otro servicio popular de billetera móvil es Paypal, que permite –además de pagar– enviar dinero sin costo desde su sitio web para celulares o desde la aplicación para diferentes sistemas operativos. En pocos clics, el usuario puede enviar dinero a cualquier persona, a través de su correo electrónico. Para eso debe tener una cuenta de Paypal activa asociada a una tarjeta de crédito. El dinero se debitará de esa tarjeta, y quien lo reciba podrá gastarlo en un comercio online o girarlo a una cuenta bancaria, lo que demora de dos a tres días. El sistema funciona en Uruguay.

Clic, cling, caja


Si existe algún freno para que el usuario se decida por fin a operar por celular para pagar cuentas y servicios, este se relaciona con la sencillez de uso. La billetera móvil aún no se ha consolidado con fuerza, tal vez porque no ha logrado conformar las expectativas del consumidor promedio. En pocas palabras, si cuesta más trabajo pagar con celular, seguirá pagando con tarjeta o con efectivo.

Para Vernazza, de Paganza, este es el centro de la cuestión: “Estamos convencidos de que el destino son los celulares como billeteras, pero hay que encontrar el producto que le sirva a la gente”.

La tecnología y la disponibilidad de celulares comienzan a cambiar esta ecuación en todo el mundo, desde los países más ricos hasta los más subdesarrollados. Estos últimos se basan en el ejército de pequeños teléfonos “de los de antes” (esos que no son smartphones) para desplegar herramientas que permiten realizar transacciones bancarias y pagos de todo tipo. En países como India o China, de enormes poblaciones pero en los que tener una cuenta bancaria es privilegio de una minoría, casi cualquiera puede hacer un giro bancario o pagar un servicio por SMS.

Una encuesta realizada por GSMA, una organización internacional de operadores móviles y compañías relacionadas, reveló que 30 millones de usuarios de mercados emergentes, en particular en América Latina, Asia y África, usan activamente servicios de pago vía celular. Solo en junio realizaron 224 millones de transacciones, la mayoría de ellas usando tecnologías tradicionales como los mensajes de texto.

 


Herramientas locales


 

Bits, billetera de Antel

Bits, el sistema de ANTEL, puede usarse en cualquier tipo de celular, vía un sistema llamado USSD, que aunque parece un mensaje de texto, permite realizar transacciones seguras sin cortes. Para eso hay que marcar *248#, dar de alta la cuenta y asociarle un medio de pago, que puede ser una cuenta del BROU, una tarjeta Visa o la propia factura de ANTEL, en la que a fin de mes se cargarán los gastos que se hagan en Bits. El cliente se conecta así con un gateway seguro que le permite realizar diferentes transacciones, como recarga de minutos o pagar estacionamiento. Una de las funciones novedosas de Bits es que permite girar dinero a otra persona aunque esta no tenga una cuenta en el BROU. Solo quien manda el dinero debe tenerla y quien recibe puede retirarla en cualquier sucursal con su cédula. Los usuarios de ANTEL con celulares Android pueden bajar la aplicación de Bits de Google Play y operar directamente desde allí. ANTEL planea agregar más servicios y formas de pago en los próximos meses. Uno de los acuerdos que se estudian permitirá pagar nafta con Bits en estaciones de ANCAP.

 

Pago Fácil y más

Pago Fácil es el sistema de Movistar que permite pagar y comprar vía SMS, entre otras cosas, estacionamiento. Pueden usarlo clientes con o sin contrato, pero varían los límites de dinero. Para realizar la compra hay que enviar un SMS. Por otra parte, Facilcel es el sistema de Visa Uruguay para pagar a través de celulares, debitando de la tarjeta del cliente. Al igual que el sistema de la tarjeta OCA, OcaCel, permite pagar una gama de servicios que incluyen cines, estacionamientos, deliveries, supergás y taxis, entre otros. En el caso de OCA, también se pueden activar débitos para pagar facturas.

 

Paganza

Paganza es una aplicación para iOS y Android que permite, gratuitamente para el usuario, pagar casi cualquier tipo de cuenta que incluya un código de barras. Hasta el momento es posible pagar más de 200 servicios. Basta con “tomar una foto” del código, y el sistema se encarga de debitar el dinero de la o las cuentas de banco asociadas por el usuario. Por ahora, tiene acuerdos con los bancos Itaú, BBVA y BROU, pero seguirán ampliándose, según sus responsables. Paganza no tiene acceso a la cuenta bancaria del usuario y, por lo tanto, no puede debitar ningún monto sin su autorización. Para poder realizar cada pago el usuario debe introducir un PIN que él establece, ya que las cuentas bancarias quedan grabadas una vez que se ingresan.


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