El mosquito que vive en los subtes de Londres

Fue identificado como Culex pipiens molestus y habita lugares bajo tierra

Los subtes no son el lugar más higiénico del mundo. Debido a la suciedad se puede llegar a encontrar de todo, incluso animales. Quienes utilizan el metro de Londres se han quejado en reiteradas ocasiones sobre la presencia de ratones. Pero esto no es lo único. Según el estudio de Katharine Byrne, una estudiante de doctorado, en el subterráneo de la capital inglesa se descubrió un mosquito que habita en las profundidades hace 50 años.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los túneles del subterráneo se utilizaron como refugios antiaéreos. Más de 180.000 personas se refugiaron ahí y muchos se quejaron de las picaduras. Cuando la guerra terminó, poca importancia se le dio al caso, reportó la BBC.

Con la construcción del sistema subterráneo de Londres, los túneles fueron sellados y varios mosquitos quedaron atrapados. Esta es la causa de la diferencia entre los mosquitos subterráneos (Culex pipiens molestus) y los que habitan en la superficie (Culex pipiens).

Tras el paso de más de 50 años, Byrne se interesó en estudiar estos mosquitos y pudo observar sus diferencias. Los mosquitos que viven sobre la superficie pican mamíferos, hibernan durante el invierno, para reproducirse necesitan de espacios grandes y se aparean en enjambre.

Por otro lado, el Culex pipiens molestus tienen predilección por la sangre humana, no hibernan, se reproducen en espacios cerrados y son selectivos. ¿Por qué tantas diferencias? Es porque al vivir aislados durante tanto tiempo, tuvieron que adaptarse al medio. Al ser menos, los mosquitos no se reproducen en grupo y prácticamente escogen con quien aparearse. Las diferencias entre ambas especies son tan grandes que es imposible el cruce entre ellas.

Sin embargo, se advierte que esta nueva especie de mosquito no es peligrosa. Habita solo ambientes subterráneos, como subtes, sistemas de agua o sótanos. Se ha registrado su presencia no solo en Londres, sino que también en Tokio y Nueva York. En países templados como España y Portugal se lo ha identificado en cuevas y alcantarillas.