El mejor volante para la tableta

Real Racing 3 de Electronic Arts es el juego de carreras que mejor aprovecha a la tableta. Y, además, es gratis


Pocas veces la maniobrabilidad o la interfaz de manejo de un juego se convierten en uno de sus grandes puntos a favor. Pero la tableta es una plataforma relativamente nueva para experimentar posibilidades del videojuego como formato. Y, además, una que por funcionamiento intuitivo y táctil parece tentadora, justamente, para jugar carreras de coches.

Pero desde el surgimiento de este dispositivo estas posibilidades no siempre fueron bien interpretadas. Entonces, todo terminaba en giros exagerados y entreveros con los dedos para acelerar y frenar, como el caso de juegos con potencial como el simulador oficial de la Fórmula 1, F1 2011.

Nada de eso pasa en Real Racing 3, que funciona con un sistema de aceleración automática (solo hay que mover la tableta para girar, y tocar la pantalla para frenar). El juego permite, ante todo, que el usuario se adapte a sus funciones con facilidad, algo que afortunadamente parecen haber tenido en cuenta los desarrolladores de juegos similares como el nuevo y también de Electronic Arts Need For Speed Most Wanted o los de la serie Asphalt.

Claro que esto por sí solo no definiría que el juego se destacara. Lo que vuelve al Real Racing 3 un clásico automático de la tableta es el importante y a la vez sutil aprovechamiento de sus capacidades gráficas. La fineza y el detalle de los paisajes de cada autódromo oficial (se corre en trazados como Melbourne, Indianápolis o Brands Hatch) son para destacar. Luego, la cantidad de coches disponibles: un total de 45 con marcas que van de Nissan, BMW y Ford a Dodge o Porsche a los que se va comprando en función de lo que se va ganando en cada carrera y serie en la que se compite contra coches de la misma gama. Estos autos, a su vez, se van potenciando con el dinero de cada premio.

Un tercer aspecto positivo del juego es que su descarga es gratuita y no hay necesidad de pagar extras. En Real Racing 3 hay dos tipos de moneda: una es el dinero con el que se compran coches, se hacen las reparaciones necesarias tras cada carrera y se realizan mejoras. Otra los oros, que son aquellos con los que más que nada se aceleran los tiempos de reparación que también son bastante reales. Reparar por completo un coche tras una serie de carreras puede tomar entre cuatro y seis horas si uno no va a la tienda y gasta unos dólares reales para comprar oros que apuren el proceso. Si uno no tiene prisa y no desea que el iPad lo capture varias horas es incluso una bendición que haya que parar e irse a dormir mientras el coche va al taller.

La otra novedad es el Time Shifted Multiplayer, que automáticamente replica el estilo y perfil de jugadores en internet que estén corriendo en la serie en que uno compite y los incluye en la carrera, reemplazando a los pilotos estándar programados. Se juega rápido y sin dar demasiadas vueltas con opciones y está disponible para todas las plataformas, ¿hace falta algo más?

Acerca del autor

Comentarios