El más antiguo mensaje en una botella

La carta formaba parte de una investigación científica de 1914 para estudiar las corrientes de agua. El hallazgo fue certificado por los Récord Guinness
Llevaba 97 años y 309 días en el mar, hasta que un pescador escocés la encontró. Se trata de una botella con un mensaje adentro, que había sido enviada al mar en 1914 como parte de una investigación científica para estudiar las corrientes de agua.

"A medida que iba subiendo las redes, vi el cuello de la botella y rápidamente la agarré antes de que volviera a caerse al océano", dijo Andrew Leaper, el pescador de 43 años que encontró esta pieza histórica en Shetland, Escocia, a la BBC.
Fue muy emocionante encontrar la botella, no podía esperar para abrirla", dijo Andrew Leaper, el pescador del hallazgo

Y agregó: "Fue muy emocionante encontrar la botella, no podía esperar para abrirla".

Este mensaje adentro de una botella es cinco años más antiguo que el anterior certificado por los Récord Guinness. Lo sorprendente es que ese récord había sido obtenido por pescadores que viajaban en el mismo barco en el que estaba Leaper al momento del descubrimiento. "Es como ganar la lotería dos veces", afirmó.

La ciencia de las corrientes


"La botella fue descubierta a 9,38 millas náuticas de la posición en la que se la arrojó originalmente", indica el récord, que será publicado en la edición que se lanzará en breve del Libro de los Récord Guinness 2013.

Había sido arrojada al océano por el capitán Hunter Brown, un científico de la Escuela de Navegación de Glasgow un 10 de junio de 1914. De hecho, la botella es una de las 1.890 que se arrojaron ese día para estudiar las corrientes oceánicas.
Por favor, determine dónde y cuándo fue encontrada esta tarjeta, y luego colóquela en la oficina de correos más cercana", decía la carta que estaba adentro de la botella

"Yo diría que esto califica como un experimento científico ciudadano de casi un siglo de edad, aunque ese no es un término con el cual estuvieran familiarizados los científicos de aquel entonces. Basta con echar un vistazo a la carta contenida en la botella (que podía ser enviada de nuevo a Hunter sin gastos de envío). Estas botellas a la deriva eran trampas de datos, destinadas a la captura de información con la ayuda de la gente común", publicó la revista The Atlantic.

La carta, encabezada con el título: "Investigaciones internacionales de pesquería", dice: "Por favor, determine dónde y cuándo fue encontrada esta tarjeta, y luego colóquela en la oficina de correos más cercana. Recibirá una respuesta con la información de dónde y cuándo fue arrojada a la deriva. Nuestro objetivo es encontrar la dirección de las corrientes profundas del Mar del Norte".

Pasaron casi 98 años, pero finalmente obtuvieron la respuesta.

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