El mágico proceso que llevó a crear Twitter

Evan Henshaw-Plath contó a los estudiantes de la Universidad de Montevideo cómo se inventó una de las redes sociales más populares e influyentes del mundo
“Intenten hacer algo difícil”. Así los inquietaba a crear ideas a los estudiantes de la Universidad de Montevideo durante una conferencia, Evan Henshaw-Plath, uno de los cofundadores de Twitter, que hoy tiene más de 200 millones de usuarios.

Allí contó “la historia secreta” de la compañía, el “difícil” proceso que le llevó a él y su equipo terminar en esta red de microblogging y la decisión de vender sus acciones por US$ 7.000 y venirse a vivir a Uruguay.

Al principio no quería desarrollar una red social, sino desarrollar un “podcasting”, un programa de radio por internet para publicar y bajar programas de radio con el iPod. ¿Objetivo? Quería, él y su equipo, “reinventar” la radio para que las personas que tengan viajes largos pudiesen escuchar lo que quisieran.
Con estas creaciones, nadie puede saber qué va a tener éxito. (…) La forma mejor es hacer muchos prototipos. Toda empresa con éxito de desarrollo en internet, ha tenido un montón de experimentos hasta tener algo que funcione”, contó Evan Henshaw-Plath

“Trabajar, trabajar y trabajar. Siete días a la semana, 16 horas por día”. Así ilustró Evan la cantidad de tiempo que le destinó a esta start-up para mejorarla, para pulirla. Pero sin tanto éxito, se les ocurrió armar otra empresa llamada Hacketon.

Con ella “intentamos armar productos en un tiempo súper rápido. Todos los miércoles decíamos: ‘Tenemos un día desde las 9 de la mañana’. Había que poner una lluvia de ideas y después dividir en diferentes equipos: un diseñador y un programador, una persona de marketing y un analista en sistemas. A las cinco de la tarde hacíamos un demo”, cuenta.

De la bicicleta a Bush


Jack, un antiguo “mensajero de bicicletas” (un trabajo que en Estados Unidos es habitual para enviar documentos y correspondencias más rápido por los problemas de tráfico que hay) entre carta y carta, le mandaba un SMS a su jefe diciéndole que estaba en tal esquina. “Los mensajes eran más o menos qué estaba haciendo, dónde y cuándo”, cuenta Evan.

Luego, él pensó en otra idea: usar mensajes de texto y teléfonos móviles para generar un cambio social.

¿Por qué? En 2004, George Bush iba por la reelección y el tema más importante era la Guerra en Irak. “Armamos el sistema para toda la gente que tenía manifestaciones contra la guerra”, contó. Textmob permitía mandar grupos de mensajes de texto y de voz entre activistas. Luego, empezaron a perfeccionarlo y encontraron la forma de que las personas se puedan seguir entre ellas. Los famosos seguidores.

Evan nunca pensó que iba a tener tanto éxito. Incluso, "los dueños del 30% decían que Twitter no tenía valor”.
No estoy nada triste. Sería mejor tener cientos de millones de dólares, podés hacer cosas mucho más interesantes. Tampoco puedo quejarme de mi vida, no estoy obsesionado con esto. Fue una decisión del momento y estoy feliz con mi vida", afirmó

En esa etapa se enamoró de su mujer, vendió sus acciones por US$ 7.000 y se vino a vivir al país.

“Con estas creaciones, nadie puede saber qué va a tener éxito. (…) La forma mejor es hacer muchos prototipos. Toda empresa con éxito de desarrollo en internet, ha tenido un montón de experimentos hasta tener algo que funcione”, expresó.

Hoy, tiene una empresa en Uruguay llamada Cubox, dedicada a crear aplicaciones y brindar soluciones en el lenguaje libre de programación de software Ruby on Rails. Hace poco más de un mes, New Context la adquirió.

Y no está arrepentido: "No estoy nada triste. Sería mejor tener cientos de millones de dólares, podés hacer cosas mucho más interesantes. Tampoco puedo quejarme de mi vida, no estoy obsesionado con esto. Fue una decisión del momento y estoy feliz con mi vida".

Programar y el Plan Ceibal


“Yo aprendí a programar con cinco años. Todos los fundadores de estas empresas (Google, Youtube, Yahoo, Facebook) empezaron a programar cuando tenían menos de 10 años”, asegura Evan. Señala que los 14 años es una edad “muy vieja” para empezar a programar. “Es muy raro encontrar un programador de alta calidad que ha empezado después de esta edad”, argumenta.
Quizás en países de primer mundo como Finlandia tienen casi el 100% de las personas con computadoras. Pero no tienen computadoras para creación de cosas, las tienen para consumir páginas web. Los niños uruguayos tienen computadoras para el acceso a la información, pero también herramientas de creación. Esa es la diferencia clave”, dijo

En este sentido, destacó de Uruguay dos cosas: el Plan Ceibal y el fácil acceso a internet. “Vos podés ir a Antel, pedir un módem de un giga de tráfico, si tienes línea fija, y pagás casi nada. Ningún otro país tiene esto”, dijo.

Además, toda ceibalita “tiene potencial para desarrollar software”. “Quizás en países de primer mundo como Finlandia tienen casi el 100% de las personas con computadoras. Pero no tienen computadoras para creación de cosas, las tienen para consumir páginas web. Los niños uruguayos tienen computadoras para el acceso a la información, pero también herramientas de creación. Esa es la diferencia clave”.

Evan aventuró el futuro de los niños uruguayos: “Uruguay va a tener (la posibilidad de que) 600 mil niños de Primaria tengan acceso a programar”. Y agregó: “Va a tener un espacio de programadores, que en ningún otro país han tenido. No tienen muchos juegos pero tienen la habilidad de crear muchas cosas. Y ahí estás practicando ser programador”.

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