El lago Poopó se transformó en un desierto

Un día estuvo repleto de vida silvestre; hoy es un poco más que una llanura polvorienta

El lago Poopó, el que solía ser el segundo lago más grande de Bolivia –después del Titicaca–, está desapareciendo cercado por el cambio climático, la contaminación minera y la mala gestión del agua.

Los manuales de geografía siguen indicando que el Poopó es un lago salino del altiplano andino con una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados y un volumen de 4.000 hectómetros cúbicos de agua, pero la realidad es muy distinta. Solo quedan pequeños humedales y charcos; los peces han muerto y los pájaros se han ido a otra parte.

Recuperar el lago, al parecer, será imposible. "Es una fotografía del futuro del cambio climático", lamentó el glaciólogo Dirk Hoffmann.

Esta no es la primera vez que el lago se ha secado – lo hizo en 1997–, pero el escenario es distinto: con el derretimiento de los glaciares en los Andes y el aumento gradual de la temperatura, es poco probable que las lluvias alcancen para reabastecerlo como antes.

Lago_Poopó_con_flamencos.jpg
El lago cuando tenía flamencos<br>
El lago cuando tenía flamencos

Hasta el momento se estima que dos tercios de las familias del lugar, unas 500 en total, han dejado a la comunidad que existía en la orilla del lago y se han llevado sus alpacas, llamas, ovejas y ñandús.

En diciembre, el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, promulgó una ley departamental de desastre por el secamiento del lago Poopó. Las cifras de principios de este año indican que solo quedan pequeñas zonas con agua en el 4% de la superficie original del lago.

Las empresas mineras instaladas en la zona han desviado las aguas del lago desde 1982 y eso ha ido mermando el caudal, que también se redujo por la sequía, un castigo de El Niño, el que se espera que sea más severo este año.

Desde 1920, el Poopó ha estado por debajo de su nivel óptimo. Su nivel descendió drásticamente entre 1940 y 1948. En 1984 tuvo una crecida que alcanzó su pico el 1988, con más de un metro por encima de su nivel normal, y de ahí comenzó un descenso.

¿Cree que es posible frenar el...