El juego de tronos de los móviles

El Mobile World Congress de Barcelona sirvió de vidriera para que los protagonistas del mundo móvil adelanten las tendencias del futuro... y definan el presente
En todos los ámbitos hay un “place to be”, un lugar en el que se debe estar para lograr éxito, fortuna o reconocimiento. Del mismo modo que tantos actores, directores, productores y guionistas han ido a Hollywood a encontrar un lugar en la industria del cine, o programadores y diseñadores habrán hecho lo propio en innovación tecnológica yendo a Silicon Valley, miles de personas se acercaron a Barcelona entre el 24 y 27 de febrero para asistir al Moblie World Congress (MWC), el encuentro sobre móviles más importante del mundo.

La industria mobile es una de las más lucrativas del panorama empresarial actual. De acuerdo a las estimaciones de la consultora Chetan, sus productos y servicios mueven alrededor de US$ 1,6 trillones (es decir, miles de millones).

Si a eso le sumamos que los smartphones son quizás el producto más atractivo del mercado actual, tenemos un cóctel donde deseo, expectativas, sorpresas, estrategia, seducción, secretismo, poder, ambición y promesa de bienestar se mezclan en un evento que durante cuatro días transforma la capital catalana.

Sexy tech

En sus inicios, el MWC estuvo enfocado al negocio interno de la industria, donde proveedores y comerciantes de las distintas ramas del sector cerraban tratos y trazaban estrategias. Con el tiempo –y con el hecho de que lo tech se ha vuelto sexy–, el congreso ha pasado a ser una potente plataforma que las marcas aprovechan para lanzar dispositivos o servicios, tratando de sobresalir en un ecosistema crecientemente saturado.

La palabra “innovación” se ha convertido en un mantra en entornos como el MWC y la máxima “quien pega primero, pega más fuerte” se volvió una norma no escrita. Es por eso que no solo fabricantes de celulares, sino también empresas vinculadas a redes y servidores, proveedores de servicios wireless, fabricantes de chips, desarrolladores de software y servicios de internet o creadores de contenidos y aplicaciones de todo el mundo hacen lo que haga falta para estar ahí y ver lo que se cuece.

En paralelo a la actividad comercial, el MWC presenta una nutrida oferta de mesas redondas, charlas y seminarios, entre las que destacaron la de Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, y la de Jan Koum, CEO de WhatsApp, que confirmó en el congreso que la aplicación adquirida por Facebook ofrecerá servicio de voz próximamente.

Otros temas como el desarrollo de mercados, identidad móvil y la privacidad también tuvieron lugar en el recinto de Gran Vía 2, con el objetivo de orientar las estrategias empresariales de los asistentes.

Sangre nueva


Si existe un lugar en el mundo para abrirse camino en esta compleja industria es el MWC, algo que han tenido muy claro los más de 2.000 emprendedores que se estima que han visitado la feria.

En esta edición, 10 startups fueron seleccionadas de entre 200 empresas de todo el mundo y pudieron mostrar sus iniciativas frente a inversores internacionales y otros emprendedores. Esta fue una de las principales actividades que tuvo lugar en el recinto de Montjuïc.

En ese mismo espacio, donde se celebraron las primeras ediciones del MWC en Barcelona y que queda a menos de tres quilómetros del nuevo recinto, también tuvo lugar el mPowered, una instancia centrada en el impacto de las tecnologías móviles en sectores como el turismo, el marketing o la salud.

Juego de tronos


La mayoría de las empresas líderes en el sector exceptuando Apple (que asiste, aunque que no tiene stand propio por políticas internas de la empresa) se dan cita año tras año en la conferencia. Samsung, Lenovo, HTC, Ericsson, Huawei, Sony o HP han movido ya sus piezas en el tablero del ajedrez móvil.

Observando las presentaciones en general, pudieron encontrarse algunas tendencias que marcarán la agenda durante el siguiente año. Las estrategias para marcarlas, recordaron de algún modo a Game of Thrones, la exitosa saga de libros adaptada a la todavía más exitosa serie televisiva de HBO.

Como viene siendo costumbre, Samsung dejó claro su reinado en el MWC, haciéndoselo propio. En la entrada principal, el día antes de la inauguración ya se podía ver una cartelera de más de 30 metros anunciando el evento “Unpacked 5”, que al día siguiente fue sustituida por otra que mostraba el nuevo Galaxy S5.

No obstante, al final del primer palacio del recinto, podía encontrarse un imponente stand de la compañía china Huawei, la tercera en ventas después de Apple y Samsung, que mostraba su poderío a los visitantes.

Más adelante, en el palacio tres estaba lo que podría llamarse el Times Square del MWC, donde se encontraban Samsung, Huawei, IBM, ZTE o Qualcomm. En ese punto es donde se veía con más claridad el pulso de fuerzas y los esfuerzos por llamar la atención: atractivas azafatas, autos de alta gama equipados con la última tecnología en conducción automática, pantallas de incontables pulgadas frente a las cuales se hacían presentaciones o actividades interactivas para que los visitantes se acercasen, eran algunas de las estrategias de conquista.

Cada marca jugó con lo que tiene. LG, por ejemplo, logró atraer mucha gente a su stand gracias a sus terminales de pantalla curva, o Nokia hizo lo propio con un montaje lleno de colores y un árbol gigante, así como ofreciendo a los visitantes jugos y canapés de distintos tipos, una confortable zona de descanso y otra de juegos.

Sony, por su lado, llenó de publicidad varios espacios cercanos al recinto, anunciando su nueva SmartBand, uno de sus dispositivos estrella, y que se une a la tendencia que quizás dé más que hablar este 2014. Los wearable devices o dispositivos “llevables o vestibles”, son pulseras, relojes o lentes que se conectan a celulares, computadoras u otros objetos, e intercambian datos a través de internet. Esto debe entenderse en un contexto mayor, que es el de las ciudades inteligentes, donde todo tipo de objetos estarán tratando de hacer la vida de los ciudadanos más cómoda y las cuentas de las compañías todavía más grandes.

Para acostumbrar a los visitantes a esta nueva generación de objetos inteligentes, con la entrada se regalaron fundas para iPhone dotadas de NFC (Near Field Communication). El año pasado en el MWC se habló mucho de esta tecnología que permite intercambiar datos o pagar con el celular sin tener que enchufarlo a ningún lugar, pero nunca parece terminar de despegar, en parte por la negativa de Apple de unirse a la tendencia. Con esta iniciativa, los asistentes pudieron intercambiar datos profesionales de celular a celular sin necesidad de tarjetas de visita o pagaron en restaurantes, taxis, shoppings, museos u otras atracciones turísticas, solamente usando sus terminales.

Más cool, pero no más inteligente


La evolución del MWC puede notarse en la forma de vestir de sus asistentes. Hace unos años, era difícil encontrar hombres que no llevaran traje o mujeres que no vistieran tallier. En esta edición la organización se ha esforzado por descontracturar el evento, contratando graffiteros y reconocidos DJs para el atardecer, habilitando un servicio gratuito de masajes o una cuidada y moderna zona de descanso. Este año el dresscode dominante siguió siendo el traje, pero poco a poco se fueron viendo más jeans, zapatillas de colores y peinados más atrevidos.

La industria de los móviles está cambiando. Pero el lugar que tiene la mujer como objeto en los stands o las promociones, así como la preponderancia del fútbol y los autos caros como forma de promoción, hacen recordar la frase: “Aunque la mona se vista de seda, mona queda”. Aunque en este caso, el vestido sería una serie de dispositivos que en el fondo no lo hacen más inteligente.

 


Lo que se viene


 

1. Android no será destronado por los emergentes sistemas operativos. Esto se expresa también en que incluso Nokia –que está a punto de ser adquirida por Microsoft– está abrazando la plataforma, aunque solo sea para empezar a atrapar a los usuarios del software de Google para luego pasarlos a Windows Phone.

2. Samsung sigue marcando tendencia en terminales Android. Aun cuando los dispositivos celulares de la compañía surcoreana tienen serios contrincantes, siguen marcando los modelos que el resto seguirá.

3. iPhone sigue marcando la tendencia general. Tras develar el nuevo Galaxy S5, ha quedado confirmado que los surcoreanos siguen mirando con atención al iPhone. Ejemplo de ello es el lector de huellas dactilares, los sensores de movimiento o una interfaz de usuario más elegante. Eso sí, el nuevo smartphone de Samsung es resistente al polvo y la lluvia, algo que más temprano que tarde será normal en todo tipo de terminales.

4. Creciente oferta de smartwatches. Sony, Samsung y Huawei han presentado varios modelos de relojes inteligentes que se conectan a internet y otros dispositivos. De momento sus posibilidades son menores que las que ofrece un smartphone, exceptuando aquellos que están orientados especialmente a fitness. Sin embargo su rendimiento va en crecimiento y cada vez van desarrollándose más aplicaciones.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios