El #hashtag tiene nombre y apellido

Chris Messina propuso a Twitter emplear el numeral antes de una palabra clave para marcar un tema
Este miércoles Facebook informó que comenzó a implementar los hashtags en su red social y lo primero que siguió a la noticia fue la asociación más obvia: que le había “robado” la idea a su principal competidor, Twitter. Pero si bien en los últimos años el símbolo del numeral (#) seguido de una palabra o frase clave se convirtió en sinónimo de la red del pájaro, la idea no le pertenece en su origen.

De hecho, la red de microblogging implementó el uso del numeral con etiquetas (hash y tag en inglés) a partir de la sugerencia de una sola persona. Según recoge la revista The Atlantic, fue el 25 de agosto de 2007 (poco más de un año después del nacimiento de Twitter) cuando Chris Messina escribió en su blog la propuesta.

El ahora diseñador de experiencia del usuario de Google buscaba mejorar la “contextualización, el filtro del contenido y la exploración” a lo largo de Twitter, según escribió en ese entonces. Messina se adjudica el haber escrito el primer hashtag en un tuit el 23 de agosto, que decía: “¿Cómo te sientes acerca de usar # para grupos, como en los mensajes de #barcamp?”. Con BarCamp se refería a la red internacional de eventos abiertos donde los participantes proveen el contenido. Paradójicamente, la primera respuesta que obtuvo este tuit fue del productor de música y televisión Hashim Warren, que no fue tan visionario: “¡Pshh! El # es demasiado techy como para que se expanda su uso. ¡Nerd!”.

Como la historia lo demostró, Warren se equivocaba. A Twitter le pareció una buena idea, la adoptó y sus usuarios también lo hicieron. Hoy son más de 200 millones de tuiteros los que usan hashtags y ahora los más de 1.000 millones de usuarios de Facebook también lo harán. De hecho, muchos ya lo estaban haciendo.

Según explicó la red social de Mark Zuckerberg en su blog oficial, los hashtags ya son “una parte vital de la cultura popular”. Es decir que Facebook incorporó algo que sus usuarios ya estaban utilizando, de la misma forma que Messina detectó, hace cinco años, un comportamiento que ya existía para crear una nueva funcionalidad aplicada a Twitter. “(La idea) trabaja con el comportamiento actual de la gente, en vez de forzarla a aprender algo radicalmente nuevo”, había escrito Messina.

Otros de los argumentos que el diseñador expuso en ese entonces fueron la “flexibilidad” y facilidad de acceso, además de que no implicaba un cambio drástico en la interfaz o apariencia de la web.

La propuesta de Messina (que todavía está online en su blog) es bastante más compleja que la idea que Twitter terminó adoptando. Pero en esencia es la misma: en vez de crear “grupos” en Twitter, Messina propuso una manera de escuchar una conversación ajena y poder participar en esta. Si bien el nombre de hashtag vino después (de hecho, se le atribuye a otra persona en particular, al antropólogo y futurista Stowe Boyd) el concepto ya había nacido.

A partir de ahí, fueron los usuarios quienes le dieron y le dan vida.

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