El gusano dentro de la manzana

El reloj inteligente de Apple cumple un año en el mercado con más penas que glorias
A esta altura del año, pero en el 2015, la multinacional de tecnología Apple anunciaba una serie de nuevos productos que se sumarían a la familia de la manzana.

Uno de ellos –y que generó una intensa oleada de rumores previo al lanzamiento en todos los portales y blogs de tecnología– fue el Apple Watch.

El reloj inteligente funciona conectado al iPhone y permite a los usuarios hacer y recibir llamadas y mensajes, rastrear datos de su salud y actividad física, pedir un auto a la aplicación Uber o, incluso, abrir a distancia el garage.

"Es el dispositivo más personal que hayamos creado", afirmó el CEO de Apple, Tim Cook en la presentación del año pasado mientras mostraba una variedad de imágenes sobre una pantalla y afirmaba que el reloj era un mojón en la historias de la empresa. "Con el parlante y el micrófono incorporados, podés recibir llamadas en tu reloj. He querido hacer esto desde que tengo cinco años", comentó Cook.

Hoy, casi 12 meses después de su lanzamiento el 24 de abril de 2015, las opiniones de la prensa y los gurús de la tecnología sobre el dispositivo de muñeca siguen sin ser muy positivas y sus proyecciones de venta para el 2016 por parte de los ejecutivos de Apple–a pesar de la promesa de cambio para su nueva versión que sería anunciada en el segundo semestre del año–, resultan bajas para los expertos.

Mike Murphy, un reportero especializado en tecnología que escribe para el sitio Quartz, escribió hace algunos días una columna sobre el aniversario del reloj inteligente y plantea un argumento válido al momento de explicar el fracaso de la compañía con este dispositivo. "Cada producto exitoso de Apple en los últimos 15 años ha cumplido con dos requisitos: despertar el deseo de los consumidores pero también ser completamente útil y funcional", escribió.

Es que desde sus orígenes, cada iPod, iPhone, iPad u ordenador que ha aparecido con la manzana estampada al dorso, de alguna forma ha transformado la manera en que los seres humanos interactúan entre sí, toman fotografías, se entretienen y hasta cómo escuchan música. Pero el Apple Watch no logra cumplir del todo con su objetivo de ser funcional y ha pasado a ser un accesorio de lujo.

La crítica se traduce también en números. El analista Ming-Chi Kou, de la firma KGI Securities y considerado como "el mejor analista de Apple" según Cult of Mac, explicó que en este 2016 se venderán 7,5 millones de unidades del reloj inteligente de la manaza, 25% menos que en 2015 cuando se vendieron 10,6 millones. A modo de referencia, el último modelo del iPhone (6S y 6S Plus) alcanzó las 13 millones de unidades vendidas en su primer fin de semana en el mercado.

Kuo explicó a la publicación 9to5Mac, que las razones son claras: el mercado de los wearables todavía se está desarrollando y dando sus primeros pasos, y que el reloj de Apple, al ser muy dependiente del iPhone y tener una batería de corta duración, no ha logrado captar exitosamente la atención del las grandes masas, sin contar a los fanáticos de Apple que comprarán todo lo que la compañía ponga a la venta.


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