El gen de la primavera

Las plantas tienen un reloj interno que les permite saber con exactitud cuándo florecer
Sube la temperatura y, sin margen de error, las plantas florecen. Saber cómo logran controlar el proceso con tal precisión fue la pregunta que guió a un grupo de científicos de Reino Unido.

Según el estudio que publicó la revista Nature, la respuesta está en el gen PIF4, el cual se encarga de disparar el florecimiento cuando tienen lugar ciertas condiciones de temperatura. Es el llamado "gen de la primavera".

Si bien el trabajo se centró en la Arabidopsis thaliana, Philip Wigge, coordinador del estudio realizado por el centro internacional de investigaciones en botánica y microbiología John Innes, dijo a BBC: "Encontramos que el gen está presente, por ejemplo, en álamos, así como en trigo, maíz y arroz. La mayoría de los cultivos principales parece tener este gen”.

Primaveras calientes


A partir de este descubrimiento, los científicos vislumbran una nueva manera de enfrentar el cambio climático, ya que podría ayudar a desarrollar cultivos más resistentes a los cambios de temperatura.

Las plantas cuentan con dos mecanismos para responder a la llegada de la primavera. Por un lado, captan los cambios en las horas de luz y, por otro, son capaces de detectar las variaciones en la temperatura. Es en el segundo mecanismo donde radica la clave para una futura adaptación al cambio climático.

Como consecuencia de este fenómeno, las plantas que se valen de los cambios de temperatura para florecer están desplazando a las otras, que utilizan el mecanismo de respuesta a la luz. Y florecen antes de tiempo, por lo que producen fruta más temprano de lo que solían hacerlo.

"En los últimos 100 años, muchas plantas que usaban solamente la duración de las horas de luz para iniciar el florecimiento han desaparecido de algunos hábitats", dijo Wigge.

Estas transformaciones son las que ponen en riesgo las relaciones simbióticas en los ecosistemas, como la que existe entre las plantas y los insectos o aves que se encargan de polinizarlas.

Supercultivos


Descubrir cuáles son las moléculas involucradas podría ser la clave para lograr cultivos menos sensibles al incremento de temperatura y, por tanto, más resistentes al cambio climático.

“Se estima que por cada aumento de 1º C en la temperatura, el rendimiento de muchos cultivos caerá cerca de 10%”, explicó Wigge, y advirtió que varios cultivos ya se encuentran cerca del límite de su rango óptimo. La irrupción del "gen de la primavera" podría ayudar a detener este proceso.

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