¿El fin de la calvicie?

Muchos lo han intentado antes, sin éxito. Pero el grupo L'Oréal cree que la tecnología está preparada para cambiar las cosas

El reto es el siguiente: bioimprimir un folículo piloso (el pequeño órgano que produce el cabello), con una bioimpresora. Para conseguirlo, la multinacional se ha aliado con Poietis, una empresa francesa que se dedica a desarrollar tejidos biológicos humanos para aplicaciones en investigación y medicina regenerativa.

Hace cerca de 30 años que L'Oréal invierte en ingeniería tisular con realizaciones industriales en el campo de la piel, y posee conocimiento y experiencia únicos en el campo de la biología del cabello. Con la firma de esta colaboración de investigación, los equipos de L'Oréal I&D y Poietis se dotan de los medios para aceptar el reto.

Esperanzas

La bioimpresión de los tejidos biológicos asistida por láser desarrollada por Poietis permite colocar las células en 3D con una gran precisión (una resolución celular del orden de una decena de micras) y una viabilidad celular extremadamente elevada (más de 95%). Esta bioimpresión única se lleva a cabo mediante depósitos sucesivos de microgotas de tintas biológicas que contienen algunas células, capa a capa, por medio de un barrido rápido del rayo láser. El tejido biológico vivo así creado entra a continuación en un proceso de maduración de alrededor de tres semanas antes de ser explotable para tests.

Esta tecnología podría desembocar en la obtención de un folículo funcional capaz de producir cabello.

"La colaboración con L'Oréal debería desembocar en el desarrollo de aplicaciones innovadoras en ingeniería tisular", añade Bruno Brisson, director general y director de desarrollo de negocio de Poietis. "Para L'Oréal, la combinación de los respectivos conocimientos permite presagiar avances hasta ahora nunca alcanzados en el campo del cabello. Esta colaboración en investigación es muy estimulante para los equipos de la Investigación Avanzada", precisa José Cotovio, director de desarrollo de modelos y métodos de L'Oréal Investigación e Innovación.

Pelo... y también piel

El pasado junio, EXPANSIÓN ECONOMÍA DIGITAL visitó la incubadora tecnológica de L'Oréal en San Francisco, desde la que se está investigando la aplicación de la impresión 3D a los productos cosméticos. Así, de la mano de la empresa Organovo, el grupo es capaz de imprimir tejido humano, sobre el que probar el efecto de cremas y otros cosméticos. "Esto permite comprobar la toxicidad, seguridad y efectividad de distintas moléculas, de un modo más rápido que las pruebas con animales", afirmó entonces Balooch. En estas impresoras 3D, la tinta la componen células. "Estamos a doce o dieciocho meses de poder comercializar esta tecnología, que revolucionará la cadena de distribución", aseguró.


Un desafío inédito

"Los folículos capilares son los órganos que producen el cabello. Hay alrededor de 150.000 en la superficie del cuero cabelludo humano. Se trata de uno de los órganos más complejos del cuerpo humano, debido tanto a su estructura como a su comportamiento. Su complejidad estructural se debe a la presencia de más de quince tipos de células en cada folículo, mientras que su complejidad en el comportamiento se caracteriza por el proceso cíclico de la producción de fibras, degradación, latencia y reconstrucción a partir las células madre", explica Bruno A. Bernard, experto en biología del cabello de L'Oréal R&I. "Por primera vez, la tecnología de bioimpresión asistida por láser nos permitirá colocar las células responsables de la génesis de un folículo capilar en la distribución espacial adecuada con un grado de precisión muy elevado. La última prueba de nuestro éxito será si podemos lograr la producción tanto de fibra capilar como de epidermis alrededor del folículo", añade.


Fuente: Expansión