El extraño mecanismo de censura aplicado por Facebook

El diario El Observador pasó a engrosar las filas de los medios de prensa censurados por la red social (AFP, The New Yorker) por una imagen que incluye cuatro fotos polémicas cuando se publicaron en su momento


La cuenta de El Observador fue bloqueada por Facebook durante todo el jueves por “incumplir la declaración de derechos y responsabilidades” de la red social. La decisión se debe a la publicación, por parte del diario, de una imagen hecha de cuatro fotos que fueron polémicas cuando se publicaron en su momento en diversos medios del mundo.

Tal como es costumbre, Facebook no realizó ninguna advertencia sino que quitó la imagen y bloqueó la cuenta por 24 horas. También advirtió que de persistir en la “infracción”, la cuenta podría ser removida de forma permanente.

Criterio


Las “normas comunitarias” de Facebook dicen muy poco sobre los contenidos gráficos inaceptables en la red social. “Aunque entendemos que las imágenes son comunes en la difusión de noticias, tenemos la obligación de equilibrar las necesidades de una comunidad de usuarios diversa. Por lo tanto, está prohibido compartir contenido gráfico por sadismo”. Eso es todo.

Es obvio que El Observador no compartió contenido gráfico “por sadismo” y también es evidente que debe haber una serie de lineamientos un poco más claros para quienes tienen la responsabilidad de llevar adelante la política de censura de la red.

Uno de estos criterios, según se evidenció en múltiples oportunidades, es evitar que aparezcan pezones femeninos. Por esa razón se censuró una caricatura de la revista The New Yorker, en la que aparecían Adán y Eva. Esta última, aunque en una actitud por demás inocente, no ocultaba sus pezones. Fue censurada y la cuenta de la revista bloqueada.

Un caso todavía más extermo fue la censura del sitio web “Theories of the Deep Understanding of Things”, que mostraba la foto de una mujer en la bañera, con un codo en primer plano, de color rosado. Fue censurada por el parecido anatómico del codo con un pezón.

Hasta hace poco, no se sabía quiénes estaban detrás de la censura en Facebook. Se sabía que operaba por denuncias de otros usuarios, pero no quién, dónde y con qué criterios la llevaba a cabo. Hasta que se filtró un documento que arroja luz sobre el asunto y fue publicado en febrero del año pasado por el diario británico The Guardian.

Facebook contrata para la tarea a la empresa oDesk, que se ocupa de entrenar a personas en diversas partes del mundo, de acuerdo a un manual de 13 páginas, que se actualiza periódicamente. Cada vez que algún usuario denuncia un contenido de Facebook, alguna de estas personas recibe la queja y la coteja con el manual.

The Guardian se comunicó con uno de los empleados de oDesk, un marroquí llamado Amine Derkaoui, quien dijo que cobraba un dólar por hora por cumplir su tarea, asunto que consideró “humillante”.

Lo extraño es que esta censura no opera cuando se desatan debates violentos con alusiones racistas. Algunos de esos debates se vieron cuando algunos barras brava uruguayos se amenazaron de muerte por Facebook. En ese caso, la red social y sus censores no se hicieron notar.

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